En un contexto de fuerte encarecimiento de insumos, la baja de los derechos de exportación al trigo y la cebada del 7,5% al 5,5% a partir de junio llega en el tramo final de las decisiones de siembra de cara a la campaña 2026/27, según analizó la Dirección de Información y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Al 21 de mayo, la siembra de trigo y cebada avanzó sobre el 3% y 6% del área de intención respectivamente, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP).
El contexto previo al anuncio era desafiante. La suba de combustibles y fertilizantes derivada del conflicto armado en Medio Oriente llevó la relación urea/trigo al valor más alto de la historia. En ese escenario, fertilizantes y fletes explicaban en conjunto el 54% de los costos de producción del trigo para un campo modelo ubicado a 150 kilómetros del Puerto de Rosario. El margen neto en campo propio quedaba en USD 94 por hectárea según estimaciones de GEA-BCR, mientras que en campo alquilado la pérdida alcanzaba los USD 103 por hectárea.
De implementarse la medida, la capacidad teórica de pago compradora mejoraría entre 2,2% y 2,3% en el conjunto de posiciones, según el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario. En términos absolutos, el FAS teórico del trigo mejoraría entre USD 4,8 y USD 4,9 por tonelada con el nuevo esquema de derechos de exportación, tanto para posiciones con descarga próxima como para la nueva cosecha. La entidad aclaró que aún no hay ofertas abiertas de mercado para el trigo de la nueva campaña, por lo que el cálculo se realizó utilizando la referencia del FOB oficial.

Fuente. Bolsa de Comercio de Rosario
El impacto fiscal de la medida para la campaña actual es relativamente acotado, dado que una buena proporción de las exportaciones estimadas ya fue vendida al exterior. En el caso del trigo, resta vender 5,3 millones de toneladas de las 19 millones estimadas para el ciclo, mientras que en cebada el remanente asciende a 700.000 toneladas entre cervecera y forrajera. Con ese saldo remanente, el costo fiscal del trigo asciende a USD 26,2 millones y el de cebada a USD 3,3 millones, totalizando USD 29,5 millones. Ese costo podría reducirse si la rebaja de retenciones incentiva las ventas externas y lleva las exportaciones trigueras totales del ciclo 2025/26 a 20 millones de toneladas, en cuyo caso el costo fiscal bajaría a USD 12,7 millones para el cereal de invierno.

Fuente. Bolsa de Comercio de Rosario
Para la campaña 2026/27, el costo fiscal total de la medida se estima en USD 78 millones entre trigo y cebada sobre la base de la intención de siembra proyectada en mayo, monto que podría ser compensado por el aumento en la producción y el comercio externo. Si las exportaciones trigueras de esa campaña alcanzan 13,5 millones de toneladas, el costo fiscal de la medida se reduciría a USD 47 millones; si llegaran a 14,5 millones, bajaría a USD 34 millones.

Fuente. Bolsa de Comercio de Rosario
El informe cerró con una referencia al escenario climático. Según la actualización del Instituto de Investigaciones Climáticas (IRI) del 19 de mayo de 2026, el sistema climático estaría avanzando rápidamente hacia condiciones El Niño, con una probabilidad de ocurrencia cercana al 100% hasta el verano austral inclusive. En Argentina, este fenómeno suele asociarse con lluvias por encima de lo normal, lo que históricamente favorece la producción granaria, aunque el informe advirtió que su impacto tiende a ser relativamente mayor sobre la cosecha gruesa que sobre la fina, y será positivo en tanto no ocurran excesos hídricos que comprometan la producción o la logística.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario