Según consigna Rivero, el primer despacho se realizó desde el puerto de Timbúes, Santa Fe, con una carga de 65.000 toneladas operada por COFCO International, que completó carga en Quequén antes de partir hacia Asia. La reapertura fue posible gracias a acuerdos sanitarios y fitosanitarios alcanzados entre ambos países, tras treinta años sin operaciones comerciales de trigo entre Argentina y China. El volumen de 397.500 toneladas surge de datos aportados por el analista Eugenio Irazuegui de Zeni.
El ingreso del gigante asiático al mercado triguero argentino se produce en un contexto de cosecha histórica. Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires citados por Rivero, la producción nacional de trigo rozó los 28 millones de toneladas, con rendimientos récord en gran parte de la región agrícola. En la zona centro del país los rindes promediaron 49,9 quintales por hectárea, un 72% superior al promedio de los últimos cinco años, mientras que en el sur agrícola alcanzaron 45,1 qq/ha, con una mejora del 33% frente al promedio histórico reciente.
Ese salto productivo impulsó una marcada diversificación de mercados, destaca el periodista. Entre diciembre y marzo, las exportaciones hacia Vietnam, Bangladesh y Marruecos crecieron entre 136% y 570% frente al promedio registrado entre 2018 y 2020. El contraste con períodos anteriores es significativo: entre 2012 y 2015 el 87% de las exportaciones tenían como destino Brasil, mientras que el mapa comercial actual muestra una presencia asiática considerablemente mayor.
Foto. La Nación | Cofco Intl.
A nivel internacional, el trigo mantiene firmeza en los precios. Rivero señala que la posición diciembre 2026 cotiza en torno a US$228 por tonelada, un valor 15% superior al de diciembre pasado, sostenido por dificultades productivas en Estados Unidos, Europa y Australia. Las ventas anticipadas del ciclo 2026/27 ya alcanzan 1,35 millones de toneladas, según datos de la Secretaría de Agricultura relevados por la Bolsa porteña.
Sin embargo, el escenario positivo para las exportaciones convive con una fuerte presión de costos. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires advirtió, según cita el análisis, que la urea aumentó más de 70% interanual y el gasoil más del 43%, deteriorando la relación insumo-producto. Para la campaña 2026/27 se proyecta una producción de 21,3 millones de toneladas y una reducción del área sembrada cercana al 3%, debido a los altos costos y a la competencia con cultivos como cebada, colza y girasol.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Ignacio Rivero AgroLatam | Pilar Vazquez La Nación campo