martes 19 de mayo de 2026 - Edición Nº2088

Informes | 19 may 2026

ZONA DE INFLUENCIA PORTUARIA BONAERENSE

Lluvias excesivas, maíz con mermas del 25% y soja rezagada marcan el cierre de campaña en el sudeste bonaerense

11:29 |El Informe Mensual Agropecuario de abril de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) INTA Balcarce registra un ciclo agrícola condicionado por precipitaciones irregulares, con rendimientos comprometidos en maíz y una cosecha de soja aún incipiente. En ganadería, las lluvias acumuladas generaron anegamientos que afectaron el manejo sanitario y retrasaron siembras forrajeras.


La región de influencia de la EEA INTA Balcarce —que comprende 10 partidos de la provincia de Buenos Aires sobre una superficie de 4,2 millones de hectáreas— cerró abril de 2026 con registros hídricos marcadamente superiores a los históricos. Según el informe, la precipitación media del territorio alcanzó los 109 mm en el mes, frente a una media histórica de 86 mm para el período, lo que representa una diferencia positiva del 27%. En términos acumulados desde inicio de año, la región registró 485 mm contra una media histórica de 337 mm, con una anomalía positiva del 44%. El partido de General Pueyrredón concentró los valores más elevados, con 216 mm acumulados en 2026 frente a una media de 109 mm, un exceso del 94% sobre el promedio histórico.

En materia de temperaturas, la media del territorio se ubicó en 16,0°C, con una máxima registrada de 28,8°C en Miramar y una mínima de -0,4°C en Tandil. Las temperaturas mínimas medias y máximas medias se ubicaron en 10,6°C y 21,0°C respectivamente.

El pronóstico trimestral mayo-junio-julio, elaborado por consenso entre el Servicio Meteorológico Nacional y el INTA al 30 de abril, asigna mayor probabilidad a precipitaciones normales a superiores para la época en toda la región, con acumulados que podrían superar los 180/190 mm. Las temperaturas medias del trimestre tendrían mayor probabilidad de ubicarse en valores normales a más cálidos.

Maíz: mermas del 25% y cosecha demorada

El cultivo de maíz cerró el ciclo en condiciones comprometidas. El informe señala que las precipitaciones escasas e irregulares durante el período crítico afectaron tanto a los maíces de siembra temprana como a los tardíos, con mermas de rendimiento estimadas en un promedio del 25% para la región. Los maíces de segunda presentaban un estado general entre regular y malo, con mayor vulnerabilidad en el sudeste.

El avance de cosecha era bajo al cierre del período relevado. El informe destaca que la evolución del cultivo estuvo estrechamente ligada al agua acumulada en el perfil durante los primeros meses de crecimiento, lo que generó contrastes notorios en el potencial productivo según la disponibilidad hídrica de cada lote. En términos fenológicos, los maíces tempranos y tardíos se encontraban en etapa R6 (madurez fisiológica), mientras que los de segunda se ubicaban entre R4 y R6 (grano pastoso a madurez fisiológica).

Soja: cosecha al 4% con lotes abandonados

La soja de primera evolucionó de forma variable en función de los ambientes y las precipitaciones recibidas, que resultaron muy irregulares en toda la región durante el ciclo. La soja de segunda presentó en general condiciones regulares a malas: múltiples lotes quedaron ralos por fallas en la implantación, fueron invadidos por malezas y algunos fueron directamente abandonados por falta de cobertura.

El avance de cosecha se ubicaba en torno al 4% al cierre del período, un guarismo bajo para la época. El informe indica que los mejores lotes, donde el cultivo logró desarrollarse, mostraron mejoras visibles con las precipitaciones registradas durante los últimos dos meses. Ambas fechas de siembra alcanzaron la madurez fisiológica (R8) o se encontraban en la transición hacia ella (R7-R8).

Ganadería: pasturas favorecidas pero anegamientos en el centro-oeste

El sector ganadero presentó un panorama dispar. Las pasturas perennes implantadas registraron un estado general muy bueno, favorecidas por las temperaturas y las elevadas precipitaciones ocurridas en toda la región. Sin embargo, se registraron lotes anegados que perjudicaron principalmente a las pasturas sembradas durante febrero, y el retraso en las siembras se extendió a toda la región debido a la falta de piso, especialmente en lotes con manejo convencional.

Los pastizales naturales mantuvieron su crecimiento durante abril, con productividades orientativas de entre 1.000 y 2.100 kg de materia seca por hectárea, aunque el informe consigna numerosos lotes anegados e inundados en el centro-oeste como consecuencia de las tormentas de los últimos dos meses. Muchos lotes se encontraban en descanso, acumulando reservas forrajeras para el invierno.

En cuanto a los rodeos de cría —con estado general entre regular y bueno—, las prácticas de manejo y sanitarias, incluidas las vacunaciones, estuvieron afectadas por las intensas precipitaciones otoñales. El informe registra la finalización del destete de terneros y alerta sobre brotes de neumonía en esa categoría. El INTA recomienda el seguimiento de parásitos gastrointestinales y la detección temprana de sarna, y señala que las vacas transitan el segundo trimestre de gestación, con indicación de vigilancia ante posibles signos de aborto.

En lo que respecta a los verdeos y reservas forrajeras —con estado general bueno—, durante abril continuó el aprovechamiento de verdeos de verano. Los lotes de maíz destinados a silaje fueron picados, con rendimiento y calidad variables según las condiciones meteorológicas del verano. Los verdeos de invierno presentaban condiciones dispares por el retraso en la siembra, aunque en varios casos ya registraron un primer pastoreo.

Las tasas de crecimiento de pasturas para mayo, según el informe, se ubican entre 22 y 40 kg de materia seca por hectárea por día para raigrás anual, 17 a 20 kg para alfalfa y 12 a 15 kg para festuca, con variaciones según partido y disponibilidad hídrica.


Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: INTA Balcarce

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