Desde las instalaciones de una de las plantas de biodiesel de mayor escala a nivel mundial, ubicada en la zona de Rosario, Gustavo Idigoras —presidente de CIARA y CEC— expuso el cierre total de la industria del biodiesel argentina. El dirigente identificó dos factores como determinantes de la situación: las medidas arancelarias aplicadas por la Unión Europea sobre el biodiesel argentino y, en el plano interno, una legislación que impide la comercialización de biodiesel de alta calidad a precios competitivos en el mercado doméstico.
"Una de las plantas más grandes del mundo de biodiesel está totalmente cerrada", afirmó Idigoras. "No solamente esta fábrica de biodiesel está cerrada, sino que, además, todas las otras fábricas están cerradas", precisó.
🇦🇷 En el corazón agroindustrial del país, una de las plantas de biodiésel más grandes del mundo está cerrada.
— Cámara de la Industria Aceitera Argentina (CIARA) (@CamaraAceites) May 17, 2026
El motivo: una ley local que impide comercializar biodiésel argentino de alta calidad a precio competitivo.
Argentina necesita importar un gasoil que pueden brindar… pic.twitter.com/BZOCrqsK4S
Idigoras indicó que la modificación del marco normativo vigente es la condición necesaria para reactivar el sector. "Es imprescindible cambiar la ley", sostuvo, y precisó que la reforma habilitaría a las plantas a vender en el mercado argentino, exportar y generar valor agregado.
En la misma línea, CIARA señaló a través de sus canales institucionales que Argentina importa el gasoil que las propias plantas locales de biodiesel podrían proveer, subrayando la contradicción de contar con capacidad productiva e infraestructura instalada ociosa mientras el país recurre a fuentes externas para cubrir esa demanda.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: CIARA CEC