La red de acuerdos comerciales de la ALADI cubre una porción significativa del comercio intrarregional. Del total de productos que componen el universo analizado, el 77% está sujeto al pago de aranceles a la importación, mientras que el 23% restante ingresa con arancel cero. Dentro de ese 77%, el 57% cuenta con algún tipo de preferencia arancelaria otorgada a través de los acuerdos vigentes, lo que representa aproximadamente el 60% del comercio regional. El 20% restante no recibe ningún tratamiento preferencial y abona el arancel completo. Sumando los productos con arancel cero y aquellos con preferencia, el estudio establece que el 80% de los productos puede circular en la región ALADI sin pagar aranceles o pagando aranceles reducidos, lo que equivale al 85% del comercio regional.
Sin embargo, la cobertura no se traduce automáticamente en uso. El indicador de Grado de Utilización de las Preferencias (GUP) —que mide la proporción de productos con acceso preferencial que efectivamente registra comercio bajo esas condiciones— arroja un promedio regional de apenas 8,8%. Eso significa que menos de uno de cada diez productos con preferencias es efectivamente comerciado aprovechando ese beneficio.
Los resultados por país muestran diferencias marcadas. Brasil lidera el aprovechamiento con un 31,2%, seguido por Argentina con 17,4%, Colombia con 15,0% y México con 12,8%. En el extremo opuesto, Cuba registra apenas un 0,2% y Venezuela un 0,6%, los valores más bajos de toda la región. En términos de cobertura de los acuerdos, Bolivia encabeza la tabla con el 97% de sus exportaciones beneficiadas por arancel cero o trato preferencial, mientras que Cuba es el país con menor cobertura: el 47% de sus exportaciones todavía abona aranceles completos, seguido por México con 45% y Panamá con 31%.
El promedio del arancel NMF (Nación Más Favorecida) de la región se ubica en 9,0%, con una dispersión que va del 0% al 50% según el sector y el país. Los aranceles promedio más altos corresponden a Venezuela (13,2%), Brasil (13,0%) y Argentina (12,6%), mientras que los más bajos son los de Perú (2,3%), Panamá (5,1%) y Chile (6,0%).
El estudio identifica como barrera central la ausencia de oferta exportable o de demanda efectiva por parte de los socios comerciales. Este factor afecta al 62,4% de los productos con preferencias, es decir, que aunque los acuerdos otorgan beneficios a una amplia gama de bienes, la mayoría no tiene producción local competitiva ni demanda activa en los países socios. Solo el 37,6% de los productos con preferencia cuenta con las condiciones necesarias para ser comercializado.
Cuando el análisis se acota a ese universo —los productos que sí tienen oferta exportable y demanda efectiva, medido a través del indicador Grado de Utilización Restringido (GUR)— el aprovechamiento promedio regional sube al 23,3%. En este escenario, Argentina pasa a liderar la región con un 65,2%, explicado por el hecho de que su comercio potencial preferencial representa solo el 26,7% del total de productos con preferencias, lo que achica la base sobre la que se calcula el indicador. Brasil, en cambio, es el país con mayor diversificación: su comercio potencial preferencial abarca el 66,8% del total de sus productos con preferencias.
Más allá de la ausencia de oferta y demanda, el estudio señala otros factores que pueden incidir en la no utilización de las preferencias: la competencia de proveedores extrarregionales más eficientes, el desconocimiento del trato preferencial por parte de exportadores e importadores, la imposibilidad de cumplir con las reglas de origen, la existencia de medidas no arancelarias y los costos logísticos y de transporte. También se menciona que en ciertos casos los importadores optan por pagar el arancel completo cuando el diferencial con el arancel preferencial es pequeño y los costos administrativos del cumplimiento resultan más elevados que el ahorro arancelario.
El análisis sectorial muestra que los sectores con mayor grado de industrialización registran una utilización de preferencias más elevada que los sectores primarios. El sector de textiles, calzados y cueros lidera con un 9,6% de utilización total y sube al 25,4% cuando se condiciona por oferta y demanda. Le siguen piedra, cerámica y metales (10,6% / 25,1%) y máquinas y aparatos (10,7% / 22,1%). En contraste, el sector agropecuario y de alimentos registra la tasa más baja, con un 6,2% general y 20,0% condicionado, mientras que minerales, químicos y plásticos obtiene un 7,8% / 23,7%.
Una comparación con el estudio anterior de la ALADI —realizado con datos de 2015— muestra que el aprovechamiento promedio de las preferencias cayó 1,1 puntos porcentuales, pasando del 9,9% en 2015 al 8,8% en 2021. El estudio atribuye este descenso, en parte, a la reducción del arancel NMF promedio en la región, que pasó del 9,5% al 9,0% en ese período. Al achicarse la diferencia entre el arancel preferencial y el arancel general, disminuye el incentivo para utilizar los acuerdos.
Otro factor señalado es el crecimiento del comercio con China, que elevó su participación en las importaciones regionales del 19% al 22% entre 2015 y 2021, desplazando en varios países a los socios regionales como principal origen de importaciones. El comercio intrarregional como proporción del comercio total de la región se ha mantenido en torno al 12% en los últimos años.
El estudio se basa en registros administrativos proporcionados por los 13 países miembros a la Secretaría General de la ALADI. La base de datos totaliza 25 millones de registros, con un promedio de 6.890 productos por país tanto en rol importador como exportador, codificados según la clasificación NALADISA 2017 a nivel de 8 dígitos. Para el cálculo del GUP se consideró como umbral mínimo un flujo comercial de 100.000 dólares anuales por producto. En los casos donde los datos estaban sujetos a secreto estadístico, se utilizaron valores espejo o imputaciones, lo que el propio estudio señala como una limitación en la interpretación de los resultados.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: ALADI/SEC/Estudio 254 — Secretaría General de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI)