La campaña sojera argentina 2025/2026 arranca con el pie cambiado. La cosecha recién encontró su ritmo en mayo, con semanas de demora respecto del calendario habitual, y eso se traduce en un mercado con menos movimiento del esperado: menos ventas, menos mercadería llegando a los puertos y productores que, mayoritariamente, eligen retener el grano antes que desprenderse de él.
Así lo analizó Javier Treboux en una entrevista con el programa de streaming La Posta, de Agrofy News, donde trazó un panorama completo del momento que atraviesa el sector.
"Vamos casi 10 o 15% retrasados de lo que tendríamos que ir ahora", señaló Treboux. Según el analista, recién en las últimas jornadas comenzaron a registrarse ingresos de camiones acordes a un pico de cosecha, con unas 8.000 unidades diarias llegando a puerto, una cifra que en años anteriores ya se observaba semanas antes.
De las aproximadamente 20 millones de toneladas levantadas desde el inicio de la cosecha, apenas 5 millones llegaron a puerto. El resto permanece distribuido entre acopios, cooperativas y bolsas sin precio fijado. "El productor está decidiendo guardarla", sintetizó Treboux.

Foto.Ruralnet
El nivel de comercialización es notablemente bajo para esta altura del año. "Generalmente, el productor llega a esta altura con el 35% vendido para hacer frente a vencimientos y financiar la próxima campaña", explicó el analista, lo que pone en evidencia cuánto se alejó esta campaña de los parámetros históricos.
La retención masiva de soja no tardó en generar fricción entre productores, exportadores e industrias. Ante la escasez de oferta, las fábricas debieron mejorar sus precios de compra para atraer mercadería. "La soja disponible subió casi US$ 10 en una semana", detalló Treboux, con valores que se aproximaron a los $440.000 por tonelada.
En ese escenario, el analista recomendó no apresurarse. "La soja noviembre está operando prácticamente US$ 15 arriba de la mayo. Hoy no tenés colocación que genere ese rendimiento", afirmó, sugiriendo mirar posiciones diferidas antes que liquidar en pleno pico de cosecha.

Foto. Infobae
En el frente externo, dos factores explican la solidez de los precios de los granos. Por un lado, el conflicto bélico en Medio Oriente mantiene la incertidumbre sobre los mercados energéticos y de materias primas. Por otro, la política de biocombustibles de Estados Unidos, con cortes obligatorios más altos, disparó la demanda de aceite de soja. "El aceite de soja está casi 50% arriba de cómo arrancó el año", precisó Treboux. A eso se suma un petróleo que se sostiene en niveles elevados, lo que refuerza aún más el valor de los biocombustibles vegetales.
De cara a la campaña de trigo, Treboux se mostró moderadamente optimista. A pesar del fuerte aumento en el precio de los fertilizantes, los perfiles de humedad en los campos son "espectaculares", según sus palabras, y la intención de siembra del productor se mantiene. El analista estimó que la caída de superficie sería acotada, no superando entre el 3% y el 5%, descartando un recorte severo del área triguera.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Agrofynew