En este análisis publicado por Bloomberg Línea, el redactor senior Mariano Espina entrevistó a Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore para Argentina, quien señaló los factores que impulsaron las decisiones de la compañía en el país.
La oportunidad global en el mercado del cobre y el proceso de estabilización macroeconómica de Argentina son los dos factores que llevaron al gigante suizo Glencore a presentar, en el lapso de un año, dos proyectos de adhesión al RIGI para desarrollos de cobre por más de USD 13.500 millones y tomar la decisión de reabrir la mina Bajo La Alumbrera, cerrada en 2018.
"En el último año vimos realmente la oportunidad de Argentina de abrir el mercado", señaló Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore para Argentina, en una entrevista con Bloomberg Línea.
Los proyectos inscriptos al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) son Pachón (San Juan, USD 9.500 millones) y Agua Rica (Catamarca, USD 4.000 millones), ambos aún en evaluación.
Además del RIGI y la estabilización macroeconómica local, el ejecutivo destacó el rol de la demanda internacional de cobre como factor determinante. La próxima década proyecta un fuerte incremento en el consumo del metal, impulsado por el desarrollo de redes eléctricas, la construcción y la transición energética —en particular los vehículos eléctricos—, con una oferta global que no cubre esa demanda.

Foto. Panorama Minero
El portafolio de Glencore en Argentina seguirá una lógica de desarrollo progresivo. La producción en Bajo La Alumbrera iniciará en 2028 y permitirá financiar la puesta en marcha de Agua Rica, estimada para 2032, proyecto vecino que a su vez financiará el desarrollo de Pachón, calificado como un proyecto de clase mundial por la cantidad de reservas que posee en la Cordillera de los Andes.
"Es una curva de crecimiento que nos permite ir reciclando ingenieros, experiencia y proveedores entre proyectos; seguir maximizando el resultado, minimizando las brechas de tiempos y siendo más eficientes en el desarrollo de proyectos. Ese es el gran factor diferencial", explicó Pérez de Solay.
El ejecutivo identificó cuatro desafíos principales para el desarrollo minero en Argentina: la generación de empleo, la gestión del agua, el desarrollo de proveedores locales y la infraestructura.
"Construir bestias de este tamaño tiene montones de desafíos. Muchos todavía no los ves y van a ir apareciendo, pero lo importante es la solidez del equipo que permite resolviéndolos", señaló.
La compañía aún no tomó la decisión final de inversión para sus proyectos en el país. Para que ese proceso avance, requiere previamente la aprobación ambiental y la aprobación del RIGI.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bloomberg Linea - Mariano Espina