Las autoridades de Países Bajos rechazaron al menos dos cargamentos de harina de soja argentina este mes tras encontrar material genéticamente modificado no aprobado, lo que amenaza con interrumpir un importante flujo comercial, según publicó Hallie Gu en Bloomberg Línea.
Las notificaciones del 14 y 17 de abril citaban la presencia de rasgos de OMG no autorizados, según la página web de la Comisión Europea. Los Países Bajos son una puerta de entrada clave para las importaciones de piensos a la Unión Europea, y las interrupciones que se produzcan allí pueden propagarse por las cadenas de suministro regionales.
Los futuros de harina de soja de Chicago subieron hasta un 3,2% el lunes por la especulación de que el rechazo impulsaría la demanda de orígenes alternativos.
Curt Kimmel, estratega de coberturas de AgMarket.Net, señaló que los informes "desencadenaron algunas compras bastante decentes en la harina, terminando entre US$ 8 y US$ 9 al alza, deshaciendo el diferencial del aceite de la harina. Eso se trasladó al complejo de la soja".

Fuente. Bloomberg Linea
La UE importa unos 20 millones de toneladas de harina de soja al año y suele depender de Sudamérica para el grueso de los suministros, con Brasil y Argentina como las dos principales fuentes.
Un escrutinio adicional de los cargamentos argentinos podría frenar la demanda del bloque —el mayor importador mundial de harina de soja— e impulsar el atractivo de la harina de soja estadounidense. Cualquier tensión sostenida y no resuelta en los flujos podría empezar a alterar gradualmente los patrones del comercio mundial, dadas las estrictas normas reguladoras del bloque.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Hallie Gu - Bloomberg Linea