En los próximos días, el consorcio Southern Energy (SESA) definirá qué empresas se encargarán de la construcción del gasoducto estratégico que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías en Río Negro, en una megaobra de US$ 1.300 millones vital para viabilizar las exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL), según publicó Más Energía.
SESA —consorcio compuesto por PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar (10%)— mantiene el hermetismo mientras evalúa la solidez de las garantías y afina los números finales. Con la compra de los caños ya cerrada a favor de la compañía india Welspun, la atención se centra en quiénes ejecutarán la obra civil.
El proyecto debe arrancar a mediados de 2026 y estar operativo para el invierno de 2028, y se divide en el tendido de 478 kilómetros de ductos en tres tramos y la instalación de una planta compresora.
Tres alianzas compiten por los tres renglones de 36 pulgadas:
La dupla Víctor Contreras - Sicim habría presentado la oferta más económica y podría quedarse con el proyecto completo si logra que se aprueben sus garantías. Víctor Contreras es una histórica firma argentina especialista en ductos, mientras que Sicim es un gigante italiano con más de 10.600 empleados a nivel mundial.

Foto. Mejor Energia
El consorcio Techint-Sacde es el favorito histórico, responsable del gasoducto Perito Moreno y el oleoducto VMOS. Techint busca un triunfo tras el revés sufrido al perder la provisión de caños frente a la firma india Welspun, episodio que generó fricciones con el Gobierno nacional.
La UTE Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos es la tercera candidata. Pumpco es subsidiaria de MasTec —perteneciente a Jorge Mas, dueño del Inter Miami—, una empresa que factura cerca de US$ 13.000 millones anuales en Estados Unidos. Sin embargo, acumula cinco derrotas consecutivas en licitaciones argentinas frente a Techint-Sacde.
El cuarto renglón corresponde a la planta compresora. Por esta obra compiten de manera independiente OPS, Sacde, Pecom, Contreras Hermanos y Víctor Contreras. Fuentes de la industria señalan que la empresa neuquina OPS se perfila como la favorita.
Para septiembre de 2027 se espera la entrada en operación del primer buque licuefactor (Hilli Episeyo), y en 2028 se sumará una segunda embarcación (MKII). Con ambas unidades operativas y el nuevo gasoducto terminado, Argentina podrá despachar unos 27 millones de m³ por día. Fuentes del sector ya anticipan que, si avanzan otros proyectos de GNL como el de YPF, ENI y ADNOC, este gasoducto no será suficiente y será necesario construir uno de 48 pulgadas de diámetro, sin precedente en el país.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Más Energia