La petrolera italiana ENI confirmó ante la Securities and Exchange Commission (SEC) y ante sus inversores que la Decisión Final de Inversión (FID) del proyecto Argentina LNG será el hito más relevante de 2026, en lo que la compañía define como el proyecto LNG más grande de su historia.
La confirmación llegó en dos movimientos casi consecutivos. El primero, el 4 de marzo, con el ingreso ante la SEC del Form 6-K correspondiente al cuarto trimestre y al ejercicio completo 2025, firmado por el directivo del board Giuseppe Zafarana. El segundo, el 19 de marzo, con la Capital Markets Update en la que el CEO Claudio Descalzi y su equipo desplegaron el plan estratégico 2026-2030. En ambos documentos, el proyecto Argentina LNG ocupa un lugar central: es uno de los FIDs que la compañía espera aprobar este año, en sociedad con YPF y XRG, el brazo internacional de inversiones del grupo ADNOC.
ENI eligió un esquema distinto al de Shell o BP: en lugar de recalibrar sus ambiciones de transición energética, sostuvo un modelo híbrido, financiado por el cash flow del upstream y una apuesta fuerte por el gas como combustible puente. El plan 2026-2030 apoya la jugada argentina con un escenario de referencia más alto, con leverage en mínimo histórico y un marco financiero disciplinado.
El mapa mundial del gas licuado se reordenó después del shock de 2022 y cada una de las grandes petroleras europeas viene posicionándose en una carrera por las cuencas que van a abastecer la próxima década. Dentro de ese mapa, Argentina y Vaca Muerta empezaron a tallar con forma propia.
La guerra en Medio Oriente, mientras tanto, despejó el temor a un precio del Brent por debajo de los US$ 60 por barril, mejorando el panorama para la viabilidad de los proyectos de GNL a largo plazo.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Julián Guarino en Shale24