El informe mensual de Maersk para América Latina correspondiente a abril de 2026 combina dos lecturas complementarias del estado del sector: por un lado, el mapa operativo de los principales puertos de la región, con alertas concretas sobre demoras en cuatro terminales clave; por otro, un análisis del profundo proceso de transformación que atraviesan las cadenas de suministro latinoamericanas ante la convergencia de digitalización, automatización e inteligencia artificial.
El reporte identifica cuatro puertos con operaciones fuera de ventana y retrasos de entre uno y siete días en abril de 2026
En el caso de Paranaguá e Itapoá, Maersk señala que los desafíos operativos responden a la combinación de alta ocupación de patios, disponibilidad de equipos y dinámica operativa general, factores que pueden generar demoras intermitentes. Si bien se están implementando medidas de mitigación y el desempeño está siendo monitoreado de cerca, la situación requiere gestión activa. En la región del Río de la Plata, tanto Buenos Aires como Montevideo operan en condiciones estables, aunque con limitaciones operativas y restricciones de equipos que persisten como factores de riesgo subyacentes.
El resto de la región muestra un panorama más favorable. Las operaciones en América Central, la zona Andina y el Caribe se mantienen estables a lo largo de abril, con puertos abiertos dentro de capacidad normal, ocupación de patios controlada y flujos de buques alineados con los patrones esperados. La Costa Oeste de América del Sur también registra operaciones consistentes, con presión localizada por variaciones estacionales o impactos climáticos puntuales, pero sin afectaciones significativas en los tiempos de espera ni en la productividad.
En el plano estructural, Maersk describe una transformación de fondo en la cadena logística latinoamericana, impulsada por tres fuerzas convergentes: digitalización acelerada, nuevas olas de automatización e inteligencia artificial que pasa de la experimentación al uso operativo. El informe destaca que la región avanza a un ritmo propio, condicionado por infraestructura despareja, ciclos de inversión y realidades operativas locales.
El Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial (LPI 2023) ilustra la brecha: Brasil ocupa el puesto 51 y Argentina el 73, ambos fuera del primer nivel global, lo que subraya por qué la visibilidad, la estandarización y la toma de decisiones basada en datos siguen siendo prioridades estratégicas.
En materia de automatización de almacenes, el informe señala que la región avanza principalmente a través de mejoras escalables y selectivas —robots AMR/AGV para transporte interno, picking semi-automatizado, sistemas de escaneo para precisión de inventario en tiempo real— más que a través de instalaciones completamente autónomas. El resultado es una transición hacia operaciones híbridas donde personas, máquinas y datos trabajan en conjunto.
Aunque todavía en etapas tempranas en América Latina, los gemelos digitales ganan terreno entre las organizaciones más avanzadas de la región como herramienta para simular escenarios, anticipar cuellos de botella y predecir disrupciones antes de que afecten las operaciones reales. La inteligencia artificial agéntica —capaz de replanificar rutas, ajustar parámetros logísticos o anticipar riesgos sin intervención humana directa— también avanza gradualmente, desplazando el trabajo humano hacia funciones más estratégicas de supervisión, juicio y coordinación de procesos cada vez más automatizados.
El informe identifica además una escasez global de talento especializado como uno de los principales desafíos del sector. Las organizaciones tienen dificultades para encontrar profesionales con competencias digitales, capacidad analítica y experiencia en automatización e inteligencia artificial.
Las habilidades más valoradas incluyen el dominio de plataformas digitales integradas (ERP, WMS, TMS), la capacidad de interpretar datos operativos y transformarlos en decisiones, y la comprensión técnica de sistemas de automatización y gemelos digitales. Frente a esa brecha, el desarrollo de perfiles híbridos —capaces de moverse entre procesos físicos y digitales, colaborar con inteligencia artificial y tomar decisiones basadas en datos— se consolida como prioridad estratégica para las organizaciones.
Redacción por dataPORTUARIA Fuente: Maersk