El Programa de Maricultura del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) anunció el éxito en la producción masiva de juveniles de pez limón (Seriola lalandi), en lo que representa un hito sin precedentes para la acuicultura marina nacional. El logro, definido internamente como un "salto de escala" tecnológico, abre la puerta al desarrollo comercial de una especie de alto valor y sienta las bases para su escalamiento hacia el sector privado.
El avance central del protocolo desarrollado por el INIDEP fue la independencia total respecto al cultivo tradicional de microalgas in situ, históricamente uno de los principales cuellos de botella del sector por su inestabilidad. En su lugar, el equipo implementó un sistema basado en microalgas concentradas de última generación, combinado con escalas de producción industrial para el cultivo de rotíferos y artemia —los organismos que componen el alimento vivo de las larvas— garantizando disponibilidad permanente y condiciones controladas durante todo el ciclo.
Cada etapa del proceso fue monitoreada bajo un estricto protocolo de precisión. Desde la estimulación fototérmica de los reproductores —con intercambiadores de temperatura diseñados y construidos íntegramente por el Gabinete de Operaciones Científico Técnicas del propio instituto— hasta el uso de alimentos iniciadores japoneses de diversas granulometrías, el sistema mantuvo una saturación de oxígeno superior al 100%, cumpliendo con los elevados requerimientos metabólicos de la especie.
La elección de la Seriola lalandi responde a su posición en el mercado internacional, donde es considerada "la joya de la corona" de la acuicultura marina. Su precio oscila entre los 15 y 25 USD por kilogramo y su extraordinario ritmo de crecimiento —tallas comerciales de 3 kg en apenas 12 a 18 meses— permite ciclos productivos mucho más dinámicos que los de la mayoría de las especies marinas cultivadas.
Tras el éxito de la fase de larvicultura, el programa avanza ahora hacia el engorde en sistemas de recirculación (RAS) especialmente diseñados para la especie. Esta etapa permitirá obtener los primeros ejemplares de talla comercial producidos bajo este protocolo y validar el uso de alimento extrusado de desarrollo nacional, un componente clave para la viabilidad económica de una futura cadena productiva local.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca – Ministerio de Economía de la Nación