martes 14 de abril de 2026 - Edición Nº2053

Actualidad | 14 abr 2026

Conflicto en Medio Oriente

EE.UU. reabrió conversaciones indirectas con Irán para un nuevo acuerdo nuclear en medio del bloqueo en el estrecho de Ormuz

15:50 |La insistencia diplomática de Pakistán, Turquía y Omán comenzó a dar resultados. Estados Unidos e Irán retomaron conversaciones indirectas para definir una nueva ronda de diálogo, aunque persiste una diferencia clave: Washington exige postergar el enriquecimiento de uranio hasta 2046, mientras Teherán propone hacerlo hasta 2031.


Según publicó Román Lejtman desde Washington en Infobae, la insistencia diplomática de Pakistán, Turquía y Omán para reconstruir un canal de negociación entre Estados Unidos e Irán comienza a exhibir ciertos resultados, pese al doble bloqueo que ambas potencias protagonizan en el estrecho de Ormuz.

Donald Trump siempre exigió que Irán desmantele su proyecto nuclear, ante la permanente negativa del líder religioso Mojtaba Khamenei. Esas profundas diferencias implosionaron la negociación convocada anteriormente por Pakistán en Islamabad.

El doble bloqueo en Ormuz genera costos económicos y políticos para ambas partes: la administración republicana es cuestionada por el aumento del combustible y los productos básicos, mientras que el régimen chiíta perdió un modelo de financiación que asfixia su débil economía.

En este contexto, Estados Unidos e Irán retomaron conversaciones indirectas —a través de Turquía, Omán y Pakistán— para definir una nueva ronda de diálogo que podría tener como escenario Islamabad o la embajada de Omán en Ginebra.

La diferencia clave en la hoja de ruta

Antes de fijar la locación y los nombres de los negociadores, Washington y Teherán deben acordar una hoja de ruta que evite un nuevo fracaso diplomático. El eje del desacuerdo se asienta sobre los plazos para el enriquecimiento del uranio: Estados Unidos exige que se postergue hasta 2046, mientras que el régimen chiíta propone enriquecerlo en 2031.

Esta diferencia implica un notable cambio respecto del debate previo al inicio de las hostilidades, cuando la discusión giraba en torno al desmantelamiento total del programa nuclear iraní. Antes de la guerra que comenzó a fines de febrero, Irán había propuesto en Ginebra postergar su proyecto nuclear por cinco años.

Los negociadores y la tensión militar

Steve Witkoff —enviado especial de la Casa Blanca a Medio Oriente— y Jared Kushner —yerno de Trump— recuperaron su protagonismo en las negociaciones tras el fracaso del vicepresidente JD Vance en el cónclave de Islamabad. A través de terceros países, Witkoff y Kushner dialogan con el canciller iraní Abbas Araghchi, quien a su vez consulta con el titular del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, y con el líder religioso Khamenei.

Hasta la noche del lunes en Washington, Witkoff y Kushner no tenían respuesta de Araghchi ni de Qalibaf. El principal temor de la administración republicana es que un incidente militar en el estrecho de Ormuz haga colapsar toda la negociación previa.

La Guardia Revolucionaria de Irán desplegó tropas, misiles, lanchas y minas submarinas para proteger su posición estratégica en el Golfo Pérsico, mientras que Estados Unidos dispuso el portaaviones USS Abraham Lincoln y seis destructores en las afueras de Ormuz y sobre el Golfo de Omán.

"Nos ha contactado la otra parte. Quieren llegar a un acuerdo a toda costa", sostuvo Trump desde la Casa Blanca. El objetivo de Witkoff, Kushner y Araghchi es trazar una hoja de ruta con consensos mínimos que permitan anunciar una nueva ronda de negociaciones. De concretarse un acuerdo previo sobre esa hoja de ruta, es probable que la tregua de dos semanas se extienda a fines de mayo.


Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Román Lejtman Corresponsal en Washington DC, Estados Unidos - Infobae

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