Según publicó Ignacio Rivero en AgroLatam.com, el Gobierno nacional reglamentó el 13 de abril de 2026 el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) mediante el Decreto 242/26, estableciendo beneficios fiscales para empresas con especial impacto en el sector agropecuario. La medida se enmarca en la Ley de Modernización Laboral, tendrá una vigencia de dos años y apunta a promover el desarrollo de la cadena de valor, el aumento de exportaciones y la generación de empleo.
El RIMI está orientado a micro, pequeñas y medianas empresas, con distintos umbrales de inversión mínima: US$ 150.000 para microempresas, US$ 600.000 para pequeñas, US$ 3,5 millones para medianas tramo 1 y US$ 9 millones para medianas tramo 2.
Uno de los principales incentivos es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, que permite deducir inversiones en solo dos años, mejorando el flujo financiero y la rentabilidad empresarial. Este beneficio aplica a bienes de capital, informática y telecomunicaciones, fundamentales para avanzar en la tecnificación del campo.
Además, las empresas podrán acceder a la devolución anticipada del IVA a los tres meses de realizada la inversión, lo que representa un impulso directo al capital de trabajo.

Foto. Bichos de Campo
El régimen también incluye incentivos para obras productivas y proyectos de eficiencia energética, incluyendo energías renovables y modernización de equipos.
El punto más destacado para el sector agropecuario es que determinadas inversiones contarán con condiciones aún más favorables. Para sistemas de riego agrícola, mallas antigranizo y genética animal (bienes semovientes), no habrá monto mínimo de inversión y la amortización se realizará en solo un año.
Como medida complementaria, el Gobierno recordó la vigencia de la reducción del IVA para la energía utilizada en riego, que baja del 27% al 10,5%, un beneficio que impacta directamente en los costos operativos del sector.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Ignacio Rivero - AgroLatam.com