Según publicó DEPROA este 13 de abril de 2026, el Consejo Federal Pesquero (CFP) dio un paso clave al definir que solicitará un informe técnico al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) para evaluar la situación actual del recurso y avanzar, si las condiciones lo permiten, con la apertura de la pesca de langostino en aguas nacionales a partir del próximo 15 de abril.
La medida se enfoca específicamente en las áreas ubicadas fuera del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), una zona de alta sensibilidad biológica creada para proteger los ejemplares juveniles de merluza y garantizar la sostenibilidad del ecosistema marino. Desde el organismo se acordó canalizar el pedido a través de la Coordinación Institucional, con el objetivo de contar en tiempo y forma con una evaluación técnica actualizada. Este informe será determinante para definir si existen condiciones biológicas y operativas adecuadas para habilitar la actividad en la fecha prevista.
El langostino representa uno de los principales motores económicos de la pesca argentina, tanto por su volumen de exportación como por su impacto en el empleo, particularmente en puertos clave como Mar del Plata, Puerto Madryn y Rawson.

El Consejo Federal Pesquero solicitó al INIDEP un informe técnico para evaluar la habilitación de la pesca de langostino fuera del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza a partir del 15 de abril, en el inicio de una nueva temporada. Foto. Revista Puerto
En campañas anteriores, informes del INIDEP han recomendado aperturas graduales y bajo monitoreo permanente, con el objetivo de evitar sobreexplotación y garantizar la reproducción del langostino.
Sin embargo, el factor biológico no es el único condicionante. La falta de acuerdo en la negociación salarial entre las cámaras empresarias y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) introduce un elemento de riesgo que podría traducirse en demoras concretas en la operatoria.
Desde el sector empresario ya advierten que la flota tangonera no saldrá a pescar sin un acuerdo previo firmado con el gremio, lo que deja en claro que la habilitación formal no garantiza el inicio real de la actividad. El conflicto paritario continúa sin resolución a pocos días de la fecha prevista, reviviendo el fantasma de la paralización registrada en 2025, cuando gran parte de la flota permaneció inactiva durante meses.
El eje de la disputa gira en torno a las condiciones salariales y laborales de las tripulaciones, en un contexto donde los costos operativos del sector han aumentado significativamente. Desde las cámaras empresarias reconocen que las negociaciones están estancadas, lo que incluso llevó a advertir que la temporada podría demorarse pese a contar con buenas perspectivas biológicas.

Foto. Pesca Chubut
A este escenario se suma la tensión generada por algunas empresas que evalúan avanzar con acuerdos individuales por fuera de los convenios colectivos, una estrategia rechazada por sectores sindicales que podría profundizar el conflicto. En paralelo, continúan las reuniones entre empresarios, capitanes y gremios en un intento por destrabar la situación antes de que se pierda la ventana de captura, clave para la rentabilidad de la temporada.
De este modo, el inicio de la campaña de langostino 2026 se define en un delicado equilibrio entre la evaluación científica del recurso, que habilitaría la apertura en tiempo y forma, y la resolución de un conflicto paritario que, de no encauzarse rápidamente, podría volver a paralizar una de las principales actividades exportadoras de la pesca argentina.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: DEPROA