Luego de varios meses de crecimiento sostenido, la producción de hidrocarburos en la Argentina registró en febrero una desaceleración a nivel nacional, explicada por factores operativos y variaciones en la demanda.
En el segmento gasífero, la producción alcanzó un promedio de 140,02 millones de metros cúbicos diarios, lo que representó una caída interanual del 3,3%. Este comportamiento respondió principalmente a una menor demanda de consumo eléctrico e industrial, lo que derivó en una reducción en la utilización del sistema y el cierre temporal de algunos pozos.
En el caso del petróleo, la baja estuvo vinculada a tareas técnicas en áreas clave de Vaca Muerta. La producción de crudo no convencional registró una caída del 1,63% respecto de enero, con impacto directo en la provincia de Neuquén y, en consecuencia, en el total nacional.

Foto. Diario Rio Negro
Estas intervenciones operativas se concentraron en bloques de alta actividad, donde las compañías aplicaron estrategias para evitar interferencias entre pozos —conocidas en la industria como “frac hit”— mediante cierres temporales durante nuevas etapas de fractura.
A pesar de la caída puntual, la actividad en Vaca Muerta se mantiene en niveles elevados. Durante febrero se completaron 2.371 etapas de fractura hidráulica, apenas por debajo de los máximos registrados en enero, lo que confirma la continuidad del desarrollo no convencional.
Este tipo de ajustes operativos forma parte de una etapa de mayor madurez en los yacimientos, donde la densidad de pozos requiere intervenciones más frecuentes para optimizar la producción a largo plazo.
En paralelo, el sector energético continúa consolidando su desempeño en el frente externo. Durante 2025, la balanza comercial energética registró un superávit de US$ 7.815 millones, impulsado por el crecimiento de las exportaciones.
Los envíos de combustibles y energía totalizaron US$ 11.086 millones, con un incremento en los volúmenes exportados que compensó la baja en los precios internacionales.
A su vez, las importaciones energéticas se redujeron un 18%, en línea con el aumento de la producción local y la mejora en la infraestructura de transporte, lo que permitió disminuir la dependencia del abastecimiento externo.
Las proyecciones para los próximos años anticipan un crecimiento sostenido de la actividad, con estimaciones que prevén un incremento en las etapas de fractura hidráulica durante 2026.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Dinamicarg