El complejo agroindustrial argentino inició el 2026 con un nivel significativo de actividad productiva y exportadora, impulsado por la fuerte demanda internacional de granos y subproductos, así como por el buen desempeño de la última campaña agrícola.
De acuerdo con el Monitor Agroindustrial elaborado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), el sector registró importantes volúmenes de exportación y procesamiento industrial durante el primer tramo del año.
Uno de los datos más destacados fue el desempeño del trigo, cuyas exportaciones alcanzaron en enero 3,934 millones de toneladas, marcando un récord para ese mes y un aumento del 33% respecto a diciembre, impulsado por la mayor demanda del mercado internacional y el volumen de la última cosecha.
En el caso del maíz, las exportaciones llegaron a 1,5 millones de toneladas, lo que representó un incremento del 14% en comparación con el mes anterior, consolidando la presencia del cereal argentino en los mercados externos.
En el plano industrial, el informe destaca un buen nivel de procesamiento de granos, con un rol central de la industria aceitera.
La molienda de soja alcanzó en enero 2,72 millones de toneladas, ubicándose como el tercer volumen más alto para ese mes desde 2019, lo que refleja un nivel relevante de actividad en el complejo industrial.

Fuente: CIARA CEC
A su vez, la molienda de girasol registró un desempeño récord, con 323.000 toneladas procesadas, el volumen más alto de toda la serie histórica para un mes de enero. Este resultado significó un incremento del 78% respecto al mismo mes del año anterior y un aumento del 27,6% frente a diciembre, consolidando el crecimiento de esta cadena productiva.

Fuente: CIARA CEC
El informe también señala que el uso de la capacidad instalada de la industria aceitera alcanzó el 58%, considerando tanto la molienda de soja como de girasol.
El dinamismo del complejo agroindustrial también se reflejó en el comercio exterior de subproductos.
Las exportaciones de harina de soja se mantuvieron estables durante enero en torno a 1,9 millones de toneladas, con un acumulado anual que continúa en niveles elevados en comparación con años previos.
En tanto, las ventas externas de aceite de girasol superaron las 80.000 toneladas, manteniéndose en niveles elevados para un mes de enero y con perspectivas de alcanzar nuevos récords de exportación durante 2026.
Por su parte, las exportaciones de aceite de soja alcanzaron 419.000 toneladas, manteniéndose en valores altos para esta etapa del año, cuando varias plantas industriales suelen realizar tareas de mantenimiento.
El monitoreo del flujo comercial también muestra un sostenido movimiento en la comercialización de granos por parte de los productores.
Durante febrero, las ventas de soja alcanzaron 1,595 millones de toneladas, mientras que las operaciones de maíz sumaron 3,895 millones de toneladas, con un fuerte protagonismo de la nueva campaña.

Fuente: CIARA CEC
En paralelo, el flujo logístico reflejó cambios en el movimiento de cargas hacia los puertos. El ingreso de camiones de maíz registró un aumento del 41% en febrero, alcanzando más de 40.000 unidades, lo que evidenció una mayor demanda por parte del sector exportador.
En materia de divisas, durante febrero las empresas del complejo oleaginoso-cerealero liquidaron US$ 1.289 millones, acumulando US$ 3.139 millones en el primer bimestre de 2026.
Según el informe sectorial, la variación mensual estuvo asociada principalmente a una menor cantidad de días hábiles y a medidas gremiales que afectaron parcialmente la actividad durante el mes.

Fuente: CIARA CEC
El complejo oleaginoso-cerealero continúa siendo uno de los principales generadores de divisas del país y representa cerca del 48% de las exportaciones argentinas, consolidando su rol estratégico dentro de la economía nacional.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: CIARA CEC