La empresa Cosco Shipping Ports Chancay Perú, operadora del megapuerto de Chancay, fue sancionada con 142,42 UIT, equivalentes a S/733.463, por incumplimientos en compromisos ambientales vinculados a la mitigación de la erosión en las playas El Puerto y Chorrillos.
La multa fue impuesta por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), luego de un procedimiento administrativo que concluyó que la compañía no ejecutó de manera íntegra las obras previstas en la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental detallado (MEIA-d). Aunque la empresa pagó la sanción tras perder en segunda instancia administrativa, lo hizo bajo protesta y se reservó el derecho de impugnarla en sede judicial.
Según las resoluciones oficiales, la empresa no instaló completamente el primer tramo del sistema de geotubos diseñado para mitigar la erosión costera, registrándose un faltante de 195 metros respecto del diseño aprobado y variaciones en su trazado. Además, incumplió el cronograma establecido, que fijaba su implementación entre noviembre de 2021 y abril de 2022.
El espigón principal del puerto interfiere el tránsito natural de sedimentos en la bahía, lo que genera erosión progresiva en las playas ubicadas al norte del proyecto. Documentos técnicos del propio proyecto reconocen que la instalación total de los geotubos y el trasvase anual de aproximadamente 200.000 metros cúbicos de arena eran medidas clave para evitar la eventual desaparición de las playas públicas.

Cosco fue multada con S/733 mil por incumplimientos ambientales en el megapuerto de Chancay y evalúa acciones judiciales tras pagar la sanción bajo protesta. Foto: UNIR Perú
Sin embargo, un informe de la Autoridad Portuaria Nacional (APN) señala que en 2023 solo se trasladaron 11.340 metros cúbicos de arena, menos del 6% de lo requerido. La empresa admitió que el bypass artificial no fue implementado integralmente.
El proceso sancionador se extendió durante 14 meses y estuvo marcado por controversias internas dentro del MTC sobre competencias y demoras administrativas. Finalmente, en agosto de 2024 se determinó una multa de 141,072 UIT por el incumplimiento técnico y 1,348 UIT adicionales por el retraso en los plazos.
Cosco argumentó que los incumplimientos obedecieron a factores externos como conflictos sociales, interferencias con infraestructura existente, oleajes anómalos y el derrame de petróleo de Repsol. No obstante, la autoridad concluyó que estos hechos no constituían eventos imprevisibles que eximieran responsabilidad.
En paralelo, la empresa mantiene controversias regulatorias con Ositran e Indecopi y redujo en más de USD 423 millones la inversión inicialmente comprometida para el proyecto.
La situación se ve agravada por un informe pericial del Ministerio Público, emitido en septiembre de 2025, que advierte que el estado actual de los geotubos representa un riesgo para la biodiversidad marina. Entre 2024 y 2025, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) recibió múltiples denuncias vinculadas a la erosión y al deterioro de las playas.
La empresa indicó que evalúa modificar el Programa de Control de Arenamiento y Erosión Costera mediante un nuevo instrumento ambiental que podría incluir espigones retenedores de arena y trasvases adicionales.
El megapuerto de Chancay es considerado una infraestructura estratégica para el Perú, orientada a consolidar al país como hub logístico del Pacífico y fortalecer su conexión con Asia. En ese contexto, el cumplimiento de los compromisos ambientales resulta clave para la sostenibilidad y estabilidad regulatoria del proyecto.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Gloria Ziegler - Ojo Publico