Melilla quedó incomunicada por vía marítima tras el cierre del puerto comercial como medida preventiva ante la llegada de la borrasca Oriana. La decisión fue adoptada por la Autoridad Portuaria y se mantendrá vigente hasta las seis de la mañana del domingo, lo que obligó a modificar la programación de salidas y arribos de buques.
Las instalaciones del puerto comercial fueron cerradas al tránsito rodado y peatonal pasado el mediodía, con la colocación de cintas y conos en el acceso principal para impedir el paso. En paralelo, también se dispuso el cierre del puerto deportivo Noray.
El impacto del temporal no se limitó a la actividad portuaria. En el aeropuerto local, al menos seis vuelos resultaron afectados entre cancelaciones y desvíos debido a los fuertes vientos.
La borrasca comenzó a sentirse en la ciudad alrededor de las 11 de la mañana con lluvias y ráfagas intensas. A las 13, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó la alerta naranja por fenómenos costeros y vientos que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora. La advertencia se mantendrá vigente hasta el sábado a las 17.
Como parte de las medidas preventivas, operarios de la Ciudad Autónoma retiraron banderas del recinto histórico de Melilla la Vieja para evitar daños. Además, se suspendió la cabalgata de Carnaval prevista para el sábado y se ordenó el cierre de todos los centros educativos y la suspensión de actividades desde las 15 horas del viernes.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Infobae