La Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos proyecta que el precio del Brent promediará por debajo de los US$ 60 por barril durante 2026 y 2027, en un escenario marcado por el crecimiento de la oferta global y la acumulación de inventarios.
En su último Short-Term Energy Outlook (STEO), publicado en febrero, la agencia estima que el Brent promediará US$ 58 por barril en 2026, levemente por encima de los US$ 55 previstos en diciembre. Para 2027, el precio promedio caería aún más, hasta US$ 53 por barril.
El Brent había promediado cerca de US$ 69 por barril en 2025, mientras que en enero de 2026 alcanzó los US$ 67, el nivel más alto desde septiembre pasado, debido a interrupciones climáticas en Estados Unidos y Kazajistán, además de tensiones geopolíticas vinculadas a Irán.
Más allá de episodios puntuales de disrupción, la EIA sostiene que el crecimiento de la producción mundial continuará superando a la demanda durante el período analizado. Este desbalance impulsará un aumento sostenido en los inventarios globales de petróleo.
Según el informe, el mundo acumulará inventarios por 3,1 millones de barriles por día (bpd) en 2026, frente a una acumulación promedio de 2,7 millones de bpd en 2025. Para 2027, la acumulación se moderaría levemente, aunque seguiría en niveles elevados, con 2,7 millones de bpd.
“La fuerte expansión de la producción mundial continuará superando el consumo de petróleo durante nuestro horizonte de pronóstico, lo que impulsa el aumento de inventarios”, señala la agencia.
Entre los países que lideran el crecimiento de la oferta se destacan productores fuera de la OPEP como Guyana, Brasil y Argentina, esta última con expectativas de incremento vinculadas a la puesta en operación del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) hacia fines de este año.
Un factor determinante para amortiguar la caída de precios será la política de compras de China para su reserva estratégica de petróleo.
Durante 2025, China explicó aproximadamente la mitad de los 2,3 millones de bpd de inventarios acumulados por países no pertenecientes a la OCDE. La EIA interpreta que buena parte de estas adquisiciones se destinaron a reservas estratégicas, es decir, barriles que no ingresan al mercado comercial y que, por lo tanto, constituyen una demanda adicional que sostiene los precios.
La agencia prevé que China mantendrá un ritmo de acumulación cercano a 1 millón de bpd en 2026, aunque estima que estas compras se reducirán en 2027.
En cuanto a la estrategia de la OPEP+, el grupo confirmó a comienzos de febrero que mantendrá estable su producción durante el primer trimestre de 2026. La EIA no espera incrementos de producción por parte del bloque durante 2027.
“Aunque aún no se han anunciado objetivos para 2027, no anticipamos que la OPEP+ aumente la producción el próximo año, dada nuestra expectativa de una elevada acumulación de inventarios”, señala el informe.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Ecojournal