La Resolución MSC.532(107), aprobada por el Comité de Seguridad Marítima de la OMI, introdujo una nueva regulación —SOLAS II-1/3-13— con requisitos obligatorios de seguridad para cabestrantes de manejo de anclas (anchor handling winches) y aparatos de izado (lifting appliances) a bordo de los buques.
Los cambios se aplican tanto a equipos nuevos como existentes, independientemente de la fecha de instalación, y establecen que estas máquinas deben ser operadas, mantenidas, inspeccionadas y probadas de acuerdo con directrices específicas desarrolladas por la propia Organización Marítima Internacional.
Para los cabestrantes y aparatos de izado instalados a partir del 1° de enero de 2026, la normativa establece que deberán ser diseñados, construidos e instalados conforme a estándares reconocidos por sociedades de clasificación o normas equivalentes aceptadas por la administración del buque. Además, estos equipos deberán someterse a pruebas de carga y exámenes exhaustivos una vez instalados y antes de su puesta en servicio.
Estas exigencias buscan garantizar que los equipos puedan operar de manera segura bajo condiciones reales de trabajo, considerando las cargas máximas y los esfuerzos a los que son sometidos durante las maniobras de fondeo y recuperación del ancla.
En el caso de los cabestrantes y aparatos de izado instalados con anterioridad a la entrada en vigor de la norma, la resolución establece que deberán ser sometidos a pruebas y exámenes completos de acuerdo con las directrices de la OMI antes del primer examen de renovación que se realice a partir de enero de 2026.
De este modo, la regulación no impone un reemplazo inmediato de los equipos existentes, sino que fija un proceso de adecuación progresiva que permita elevar los estándares de seguridad sin interrumpir la operatividad de la flota.
Independientemente de su fecha de instalación, todos los cabestrantes y aparatos de izado alcanzados por la normativa deberán ser inspeccionados, mantenidos y probados periódicamente, asegurando que se mantengan dentro de los parámetros de seguridad establecidos por la OMI.
La resolución también extiende estas exigencias al equipo suelto asociado utilizado junto a los cabestrantes, como accesorios de izado y elementos auxiliares, que deberán contar con documentación técnica y señalización clara sobre su capacidad máxima de trabajo seguro.
La entrada en vigor de estos requisitos representa un avance en la armonización internacional de la seguridad marítima, al reducir diferencias entre normativas nacionales y criterios de clasificación. Desde el punto de vista operativo, la medida impacta en armadores, operadores portuarios y autoridades marítimas, que deberán verificar el cumplimiento de los nuevos estándares durante inspecciones y certificaciones.
En términos prácticos, la aplicación uniforme de estas exigencias apunta a reducir riesgos para la tripulación, minimizar fallas técnicas durante maniobras de fondeo y mejorar la seguridad general de las operaciones portuarias y marítimas.