La Autoridad Portuaria de Santos (APS) dispuso el atraque prioritario del buque MH Buiki, cargado con aproximadamente 18.000 toneladas de gasolina tipo A, como medida preventiva ante posibles interrupciones en el abastecimiento energético.
La decisión se enmarca en un escenario internacional marcado por la inestabilidad en la distribución global de combustibles, asociada al conflicto en Medio Oriente y a las restricciones operativas en el estrecho de Ormuz.
El buque, de bandera panameña, arribó al puerto el 30 de marzo procedente de Madre de Deus (Bahía) y transporta un volumen equivalente a unos 600 camiones tanque, lo que evidencia la magnitud logística de la operación.
Según informó la APS, la medida se basó en un análisis técnico que contempló el riesgo de desabastecimiento de combustibles, tanto de gasolina como de otros insumos energéticos, en el mercado brasileño.
En este sentido, el presidente del organismo, Anderson Pomini, señaló que:
“Es función del Puerto de Santos, como puerto público, evaluar las necesidades del país y permitir, tras un análisis riguroso, que algunas embarcaciones tengan prioridad en condiciones específicas”.
La priorización de buques en Santos responde a dos criterios establecidos:
En condiciones normales, los buques respetan un orden de llegada para acceder a los berços de atraque, pero en este caso se aplicó una excepción debido al contexto energético internacional.
La autoridad portuaria también informó que rechazó un pedido similar de otra empresa, dado que seis buques de combustible ya estaban en espera, lo que refleja la presión sobre la infraestructura portuaria especializada en hidrocarburos.
La decisión se vincula directamente con la disrupción en las rutas marítimas energéticas globales, particularmente en el estrecho de Ormuz, por donde circula una proporción significativa del comercio mundial de petróleo y derivados.
La obstrucción parcial de este corredor estratégico está generando:
En este contexto, los puertos asumen un rol crítico en la gestión de contingencias logísticas, priorizando cargas sensibles para garantizar el abastecimiento interno.
A pesar de la situación, la APS indicó que todas las posiciones de atraque para buques de combustible se encuentran operativas y que el flujo del terminal se mantiene dentro de parámetros normales.
Sin embargo, advirtió que podrían aplicarse nuevas prioridades si se registran incrementos en la demanda o acumulación de buques en espera, lo que evidencia la necesidad de una gestión dinámica de la infraestructura portuaria.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Ministerio de Portos e Aeroportos de Brasil