El Consejo Federal Pesquero (CFP) resolvió prorrogar por un período de 180 días la suspensión de los aranceles base del Derecho Único de Extracción (DUE) aplicables a las capturas de merluza común (Merluccius hubbsi) y especies del variado costero. La medida se formalizó mediante la Resolución CFP N° 2/2026 y alcanza a las descargas realizadas a partir del 6 de abril de 2026.
La decisión se enmarca en la continuidad de medidas adoptadas previamente y responde a la persistencia de condiciones económicas y operativas adversas que afectan al segmento fresquero de la flota nacional.
La suspensión del DUE aplica exclusivamente a buques habilitados para operar como fresqueros bajo la Ley N° 24.922, lo que delimita el alcance del beneficio a un segmento específico de la actividad pesquera.
Además, la normativa establece la exclusión de los condrictios —especies bajo manejo precautorio—, manteniendo criterios técnicos en la administración de los recursos.
Este enfoque busca concentrar el alivio fiscal en aquellas operaciones más sensibles a la estructura de costos y a la dinámica del mercado, particularmente en actividades vinculadas al procesamiento en tierra.
El CFP fundamenta la medida en la persistencia de dificultades que afectan la competitividad del sector fresquero, señalando que la situación incluso se ha agravado en los últimos meses. En este contexto, se considera necesario implementar herramientas extraordinarias que permitan sostener la actividad productiva.
Cabe recordar que en 2025 se había dispuesto una reducción transitoria del DUE de hasta el 70%, como mecanismo para mejorar la eficiencia y fomentar el procesamiento en establecimientos en tierra.
La suspensión de aranceles tiene un impacto directo sobre la estructura de costos de la flota fresquera, permitiendo mejorar márgenes operativos en un segmento caracterizado por alta sensibilidad a variables como precio, volumen y estacionalidad.
Este tipo de medidas busca evitar una retracción en la actividad, sostener niveles de captura y mantener la dinámica de procesamiento en tierra, que tiene un efecto relevante en el empleo y en la cadena de valor pesquera.
Desde el punto de vista logístico, el sostenimiento de la actividad fresquera resulta clave para garantizar el flujo de materia prima hacia plantas de procesamiento y su posterior distribución en mercados internos y externos.
La continuidad operativa de este segmento contribuye a mantener activos los circuitos de transporte, almacenamiento y exportación asociados a productos pesqueros, en un contexto donde los costos logísticos también presentan presiones al alza.
La medida tendrá vigencia por seis meses, período durante el cual se evaluará la evolución del sector y la necesidad de eventuales ajustes o nuevas prórrogas. Este esquema flexible permite adaptar la política pesquera a la coyuntura económica y productiva.
En este escenario, la articulación entre regulación, competitividad y sostenimiento de la actividad aparece como un eje central para el desarrollo del sector pesquero argentino.