El precio del petróleo registró una fuerte caída y volvió a ubicarse por debajo de los US$ 100 por barril luego del anuncio de una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, en medio del conflicto en Medio Oriente.
Los futuros del Brent descendieron 12,42%, hasta los US$ 95,70 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó 15,01%, ubicándose en torno a los US$ 96. La baja se produjo tras varios días de subas impulsadas por la incertidumbre geopolítica.
El movimiento del mercado respondió a la expectativa de una posible reapertura del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. La posibilidad de normalización en el flujo de crudo generó un ajuste inmediato en las cotizaciones.
A pesar de la reacción inicial del mercado, el escenario se mantiene condicionado por la situación en el estrecho. Según fuentes del sector, el paso marítimo continuó con restricciones, mientras que Irán advirtió sobre posibles acciones contra embarcaciones sin autorización.

Foto. France 24
En paralelo, se reportaron nuevos ataques sobre infraestructura energética en la región, incluyendo daños en un oleoducto en Arabia Saudita, lo que volvió a introducir incertidumbre en el mercado.
A la dinámica geopolítica se sumaron datos del mercado estadounidense. Los inventarios de crudo aumentaron en 3,1 millones de barriles, por encima de las expectativas, lo que reforzó la presión bajista sobre los precios al anticipar mayor disponibilidad en el corto plazo.
Sin embargo, la baja del petróleo no se trasladó en igual medida a los combustibles. En Estados Unidos, la gasolina registró leves retrocesos, mientras que el diésel se mantuvo en niveles elevados, en un contexto de costos energéticos aún altos.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: ámbito