El mercado de la soja registró un cambio en la composición de valor de sus subproductos, con el aceite alcanzando una participación récord en el ingreso total generado por el procesamiento del grano.
Según datos del mercado CME Group para contratos de mayo 2026, el aceite de soja representó el 52,8% del valor integrado del poroto, considerando una relación industrial teórica de 80% harina y 20% aceite.
El dato marca un punto de inflexión en la estructura histórica del negocio, donde tradicionalmente la harina concentraba la mayor parte del valor económico.

Fuente: Bichos de Campo
El aumento en la participación del aceite responde a dos factores principales. Por un lado, su vinculación con el mercado energético, donde el aceite de soja es un insumo clave para la producción de biodiésel en Estados Unidos. En ese contexto, los precios acompañaron la suba internacional del petróleo, influida por el conflicto en Medio Oriente.
Por otro lado, las expectativas de mayor demanda interna de biocombustibles en Estados Unidos, impulsadas por nuevas políticas de promoción, reforzaron la presión alcista sobre el aceite.
Este cambio en la ecuación de valor modifica la lógica operativa de la industria oleaginosa. Aunque la harina sigue siendo el principal volumen producido, el mayor aporte económico del aceite introduce una nueva dinámica en la comercialización.
En este escenario, las plantas procesadoras podrían priorizar la colocación del aceite, mientras ajustan la estrategia comercial de la harina, incluso con márgenes más ajustados, para sostener el flujo logístico.
Un antecedente similar se registró en 2022, durante el conflicto entre Rusia y Ucrania, cuando el alza de los combustibles también impulsó el valor relativo del aceite. Sin embargo, en ese caso, los precios tendieron a normalizarse a medida que se estabilizaron las rutas comerciales.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Valor Soja - Bichos de Campo