El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz registró un repunte en los últimos días, con el cruce de 21 buques en un lapso de dos jornadas, en medio de un contexto de negociaciones internacionales y controles más estrictos por parte de Irán
El volumen representa el nivel más alto desde el inicio del conflicto en la región, aunque se mantiene muy por debajo de los niveles habituales previos, cuando el paso alcanzaba cerca de 135 embarcaciones diarias
Entre los países que lograron operar en este período se encuentran Irak, India, China, Japón, Francia, Pakistán, Turquía, Grecia y Tailandia, cuyos buques pudieron atravesar el canal mediante acuerdos específicos con Teherán.
En algunos casos, las autorizaciones incluyeron condiciones particulares. Irak obtuvo una exención para el paso de un petrolero con crudo, mientras que India logró habilitar el tránsito de ocho buques de gas licuado de petróleo, retomando operaciones comerciales que habían estado interrumpidas
La operatoria en el estrecho se encuentra actualmente sujeta a un esquema de control más rígido. Irán exige pagos por el tránsito y evalúa las autorizaciones en función de criterios políticos y económicos, lo que introduce incertidumbre para los operadores marítimos.

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Además, el país avanza en la implementación de un marco regulatorio formal para la administración del paso, incluyendo un sistema de tarifas y condiciones de circulación que, según actores del sector, presenta niveles limitados de previsibilidad.
En este contexto, se observan ajustes en las rutas marítimas, con mayor circulación cercana a la costa iraní y el desarrollo de trayectos alternativos. También se registran estrategias como cambios de bandera o negociaciones bilaterales específicas para garantizar el tránsito de mercancías.
Por su parte, Omán —que comparte jurisdicción sobre el estrecho— mantiene conversaciones para facilitar la circulación y preservar la continuidad del comercio internacional en la zona.
El estrecho de Ormuz constituye uno de los principales corredores energéticos del mundo, por donde circula una porción significativa del comercio global de petróleo y gas, lo que lo convierte en un punto crítico para la logística internacional.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Infobae