India avanza en un proceso de transformación de su sistema logístico donde la sostenibilidad deja de ser un componente ambiental para convertirse en un factor estructural de competitividad. En este escenario, la descarbonización de las operaciones portuarias y del transporte marítimo se posiciona como un elemento clave para sostener la integración del país en las cadenas globales de valor.
El cambio responde a una reconfiguración del comercio internacional, donde los mercados comienzan a exigir no solo eficiencia productiva, sino también trazabilidad y reducción de emisiones a lo largo de toda la cadena logística.
El transporte marítimo concentra más del 80% del comercio global por volumen, mientras que en el caso de India este valor alcanza aproximadamente el 95%, lo que refuerza el rol estratégico de los puertos como puntos de entrada y salida del comercio internacional.
En este contexto, los puertos se consolidan como actores centrales en la reducción de emisiones, al articular las operaciones marítimas con la logística terrestre. La eficiencia operativa, la digitalización y la adopción de energías limpias se convierten en variables determinantes para mejorar el desempeño ambiental del sistema.
La transición hacia operaciones portuarias de menor impacto ambiental se apoya en múltiples frentes. Entre ellos se destacan la incorporación de energía renovable mediante acuerdos de suministro verde, la electrificación de equipos de manipulación de carga y la optimización de procesos operativos para reducir consumos energéticos.
Además, la mejora en la eficiencia operativa —a través de modelos de gestión orientados a eliminar ineficiencias— permite reducir tiempos ociosos, optimizar el uso de activos y disminuir el consumo energético en las terminales.
Otro de los ejes clave es el fortalecimiento del transporte ferroviario electrificado como alternativa al transporte por carretera. El incremento en la evacuación de carga por tren permite reducir significativamente la huella de carbono del sistema logístico, al tiempo que mejora la eficiencia en el movimiento de mercancías.
La integración de corredores ferroviarios electrificados y el aumento en la participación del ferrocarril en la cadena logística aparecen como herramientas concretas para avanzar en la descarbonización.
El ecosistema marítimo también avanza en la exploración de combustibles alternativos, como el hidrógeno verde y sus derivados, entre ellos el amoníaco, que se perfilan como opciones para reducir emisiones en el transporte marítimo y en operaciones portuarias.
En paralelo, se desarrollan iniciativas como remolcadores eléctricos o híbridos, orientadas a disminuir el impacto ambiental en maniobras portuarias, así como programas gubernamentales que impulsan la transición hacia tecnologías más limpias.
El avance de regulaciones como el Carbon Border Adjustment Mechanism (CBAM) de la Unión Europea refleja un cambio estructural en el comercio global, donde las emisiones comienzan a influir en el acceso a mercados.
En este contexto, la eficiencia ambiental de la logística se convierte en un factor competitivo, especialmente para exportadores que operan en mercados con exigencias crecientes en materia de sostenibilidad.
Como señaló Girish Aggarwal, director de Gujarat Pipavav Ports: “la eficiencia en carbono está comenzando a formar parte de la propuesta de valor de exportación”, destacando el vínculo directo entre logística y competitividad.
Si bien el objetivo de alcanzar emisiones netas cero se proyecta a largo plazo —con metas hacia 2070—, las decisiones sobre infraestructura se toman en el presente y condicionan el desempeño futuro del sistema logístico.
En este sentido, la transición no depende de una única tecnología, sino de la combinación de múltiples factores: adopción de energías limpias, electrificación, eficiencia operativa y desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas.
La evolución del comercio internacional hacia esquemas más sostenibles redefine el rol de los puertos, que pasan a ser plataformas integradas donde la eficiencia logística y el desempeño ambiental están directamente vinculados.
Para India, este proceso representa no solo un desafío operativo, sino una oportunidad estratégica para posicionarse como un actor competitivo en un sistema global donde el carbono comienza a ser una variable clave en el comercio.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: APM Terminals