La naviera Ocean Network Express (ONE) anunció la implementación de un nuevo recargo por combustible para el transporte inland en América Latina, en respuesta a la volatilidad del mercado energético global y su impacto directo en las operaciones logísticas.
La medida se vincula con las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, incluyendo la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz, que ha afectado la disponibilidad de combustibles y la capacidad operativa de refinerías a nivel global, generando distorsiones en las cadenas de suministro.
El recargo, denominado Inland Fuel Charge (IFL/IFD), se aplicará a los servicios de transporte terrestre gestionados por la naviera en operaciones de importación y exportación en países como Brasil, Chile, México, Perú, Panamá y Uruguay, entre otros.
La medida alcanza tanto transporte por camión como ferroviario, dependiendo de la estructura logística de cada país, y se aplicará sobre todos los servicios y rutas comerciales en la región.
El esquema de aplicación del recargo contempla distintas fechas según el tipo de operación:
El recargo se mantendrá vigente hasta nuevo aviso, sujeto a la evolución del mercado energético y a las condiciones regulatorias de cada país.
Los valores del recargo varían según el país, el tipo de carga y el modo de transporte. En el caso del transporte por camión, se observan diferencias significativas entre mercados.
Por ejemplo, en Chile el recargo alcanza USD 45 por contenedor dry y hasta USD 380 para cargas refrigeradas, mientras que en Perú se ubica en USD 10 por contenedor tanto en importación como exportación.
En mercados como Bolivia y Paraguay, los valores ascienden a USD 375 y USD 420 por contenedor, respectivamente, reflejando mayores costos logísticos asociados a su condición geográfica y dependencia del transporte terrestre.
La implementación de estos recargos evidencia el traslado de la volatilidad del mercado energético hacia los costos logísticos inland, particularmente en regiones donde el transporte terrestre representa un componente significativo del costo total.
El aumento en el precio del combustible impacta directamente en la estructura de costos de transporte, afectando la competitividad de las operaciones y generando presión sobre importadores y exportadores.
Desde la compañía indicaron que los valores podrán ser ajustados en función de la evolución del mercado energético, lo que introduce un componente dinámico en la estructura tarifaria.
El objetivo de la medida es sostener la estabilidad de la red logística y garantizar la continuidad de los servicios, en un contexto de disrupciones globales en el suministro de combustibles.
El escenario actual refleja la alta dependencia del sistema logístico global respecto de los costos energéticos, especialmente en el transporte terrestre.
Las interrupciones en el suministro y la reducción en la capacidad de refinación están generando efectos en cascada sobre las cadenas de abastecimiento, con impacto directo en tarifas, tiempos operativos y planificación logística.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Ocean Network Express (ONE)