En un escenario de márgenes ajustados para el trigo, la colza vuelve a ganar espacio dentro de las alternativas de invierno de cara a la campaña 2026/27. En ese contexto, Bunge Argentina presentó un esquema comercial orientado a expandir el cultivo, basado en contratos integrales que incluyen insumos, financiamiento y comercialización.
La propuesta contempla la provisión de semillas híbridas desarrolladas por empresas como DSV, Nuseed y Advanta, junto con acompañamiento técnico durante todo el ciclo productivo. El programa incluye tanto materiales invernales, con ventanas de siembra entre marzo y principios de abril en el sur de la región pampeana, como variedades primaverales para el norte, con implantación posible hasta junio.

Foto. SL24
En materia de precios, el esquema toma como referencia el mercado europeo, con una fórmula vinculada a la cotización de colza MATIF febrero 2027 menos 80 dólares por tonelada. Bajo este criterio, los valores actuales se ubican en torno a los 480 dólares.
El modelo también incorpora requisitos vinculados a la certificación ambiental. La norma europea 2BSvs es condición para la comercialización, con penalizaciones económicas en caso de incumplimiento, en línea con la demanda creciente de materias primas con menor huella de carbono.
El programa permite a los productores fijar precio de manera anticipada sobre una parte del rendimiento estimado. Al momento de firmar el contrato, se puede cubrir hasta 500 kilos por hectárea, con la posibilidad de avanzar hasta el 50% antes de septiembre. El resto del volumen queda abierto para su fijación al momento de la cosecha.
En términos logísticos, la entrega de la producción está prevista entre octubre y comienzos de enero en plantas ubicadas en el Gran Rosario y Necochea, con flete a cargo del productor. Para zonas más alejadas, como el sudoeste bonaerense, se contemplan bonificaciones parciales en el transporte.
Uno de los ejes del esquema es el compromiso de compra total de la producción, que será destinada a la elaboración de aceite con menor impacto ambiental.
Según datos de la compañía, en la campaña 2025/26 los rindes promedio en el sudeste bonaerense alcanzaron los 2.750 kilos por hectárea, lo que refuerza el interés por el cultivo.
El impulso de la colza se da en un contexto donde el trigo enfrenta mayores costos, particularmente en insumos como fertilizantes, lo que abre espacio para alternativas que ofrezcan mayor previsibilidad comercial.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: SL24