Durante enero de 2026, los terminales portuarios de uso público de Perú registraron un movimiento total de 5.906.881 toneladas, lo que representa una caída del 7% respecto al mismo mes de 2025, cuando se habían movilizado 6,34 millones de toneladas.
En paralelo, el sistema portuario nacional contabilizó 1.801 naves recepcionadas y 1.870 despachadas, con variaciones interanuales positivas cercanas al 9%, evidenciando una mayor dinámica operativa pese a la contracción en volumen de carga.
La estructura de cargas muestra una clara concentración en la mercancía contenerizada, que alcanzó 3,17 millones de toneladas, equivalente al 53,7% del total movilizado.

Le siguen:
En términos de variación interanual, se destacan el crecimiento de la carga rodante (+88,3%) y fraccionada (+17,2%), mientras que los graneles líquidos (-35,9%) y sólidos (-19,5%) registraron caídas.
El sistema portuario peruano mantiene una fuerte concentración en el Callao, que lidera tanto en movimiento de carga como en tráfico de buques.

En contenedores, los principales terminales fueron:
En tráfico marítimo, el Callao concentró 297 naves recepcionadas, muy por encima de otros puertos como Paita o Pisco.
El análisis del movimiento de naves muestra una fuerte presencia de unidades de gran porte, con 446 buques mayores a 20.000 AB, lo que refleja la operatividad de servicios de escala internacional.
Entre los tipos de buques predominantes en el ámbito marítimo se destacan:
En el ámbito fluvial, en tanto, predominaron embarcaciones de menor escala vinculadas al transporte regional.
El sistema portuario peruano presenta una particularidad relevante: el 64,9% de las naves operan en el ámbito fluvial, frente al 35,1% del marítimo, lo que evidencia la importancia de la logística amazónica en la estructura nacional.
Puertos como Iquitos, Pucallpa y Yurimaguas concentran gran parte de esta actividad.
En cuanto al tipo de operación, la descarga representó el 45,1% del total, seguida por el embarque con 41,1% y el transbordo con 10,9%, consolidando el rol de los puertos como nodos de intercambio logístico.
En este contexto, el sistema portuario peruano mantiene una estructura dual, con fuerte peso del Callao en el comercio internacional y una alta participación del sistema fluvial en la conectividad interna.