Las lluvias registradas en los últimos días comenzaron a revertir el escenario hídrico en amplias regiones productivas del país, generando mejoras en la condición de los cultivos y sosteniendo las proyecciones de producción para la campaña 2025/26, de acuerdo con el último informe del Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El relevamiento, actualizado al 26 de marzo, muestra un impacto particularmente positivo sobre soja y maíz, en un contexto donde también se ajustaron las estimaciones de girasol y sorgo.
En soja, la condición hídrica óptima o adecuada alcanza al 85 % del área sembrada, tras una mejora semanal de 7 puntos porcentuales. A su vez, el 81 % del cultivo presenta una condición entre normal y excelente, impulsada principalmente por la recuperación de los planteos de segunda.
En términos de desarrollo, el 41 % de la soja de primera ya ingresó en la etapa de madurez fisiológica, con fuerte presencia en las zonas núcleo, lo que anticipa el inicio generalizado de la cosecha en los próximos días.
Los primeros resultados muestran rindes variables, con registros de 45 qq/Ha en Marcos Juárez, 50 qq/Ha en Justiniano Posse y valores más bajos, como 18 qq/Ha en Baradero. Bajo este escenario, se mantiene la proyección de producción en 48,5 millones de toneladas.
En maíz, la cosecha avanza sobre el 15,2 % del área apta a nivel nacional, con un progreso intersemanal moderado debido a las lluvias, que ralentizaron las tareas sin afectar significativamente el ritmo general.
El rinde promedio nacional se ubica en 84,8 qq/Ha, con desempeños destacados en el Núcleo Norte y Núcleo Sur. En paralelo, el maíz tardío continúa su desarrollo bajo condiciones mayormente favorables, con más del 93 % del área en niveles hídricos adecuados u óptimos.
Con estos indicadores, la estimación de producción se sostiene en 57 millones de toneladas.
El girasol presenta una revisión al alza en su estimación productiva, impulsada por un incremento en el área sembrada de 150.000 hectáreas. De esta manera, la proyección asciende a 6,4 millones de toneladas.
La cosecha cubre el 61,1 % del área apta, aunque con una demora de 10,2 puntos porcentuales respecto del promedio histórico, debido a las lluvias y a la mayor proporción de siembras tardías.
En términos de rindes, la mayoría de las regiones muestra resultados superiores al ciclo anterior, salvo en sectores del centro y sudeste bonaerense, donde el déficit hídrico del verano impactó negativamente.
El sorgo, en cambio, registra una caída en su proyección productiva, que se ubica en 2,9 millones de toneladas, como consecuencia de una reducción de 150.000 hectáreas en el área sembrada.
La cosecha avanza sobre el 9,8 % del área, con un rinde promedio de 44,4 qq/Ha. El cultivo presenta una marcada heterogeneidad en su desarrollo, especialmente en el norte del país, donde conviven lotes en distintas etapas fenológicas.
El informe refleja un cambio de tendencia en la campaña, con señales de recuperación impulsadas por las lluvias recientes.
Mientras los principales cultivos logran sostener sus proyecciones gracias a la mejora en las condiciones hídricas, el desempeño final dependerá de la evolución climática en las próximas semanas y del ritmo de avance de la cosecha en las regiones clave.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires - Informe PAS