Las proyecciones climáticas para la campaña agrícola 2026/27 comienzan a mostrar una mayor probabilidad de un evento El Niño, aunque su confirmación y características aún dependen de la evolución de los próximos meses.
En una nota firmada por Favio Re, se detalla que esta tendencia fue señalada por especialistas del INTA durante Expoagro y luego ratificada en un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Según explicó el asesor en meteorología de la entidad, Alfredo Elorriaga, los indicadores actuales del Pacífico Ecuatorial muestran condiciones que podrían derivar en un evento El Niño, aunque todavía no es posible definir su intensidad ni duración.
De acuerdo con las proyecciones, el fenómeno comenzaría a influir sobre el clima argentino a partir de la primavera, en coincidencia con el inicio de la campaña gruesa.
El informe señala que desde 2020 predominó un ciclo de eventos La Niña, con cinco episodios registrados en los últimos años, incluyendo tres consecutivos. En ese período, la producción agrícola estuvo fuertemente condicionada por la falta de precipitaciones.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario - Favio Re (Infocampo)
En contraste, durante el único evento El Niño reciente —la campaña 2023/24— se registraron mejores rendimientos en cultivos como la soja.
En ese sentido, los datos muestran que el rinde promedio nacional de soja en los últimos años fue de 26 quintales por hectárea, con variaciones significativas entre campañas afectadas por sequía y aquellas con condiciones más favorables.
El análisis destaca que, si bien los fenómenos del Pacífico influyen sobre la disponibilidad de agua, las condiciones climáticas finales también dependen de factores regionales, como la dinámica de los sistemas de presión en el Atlántico.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario - Favio Re (Infocampo)
En ese contexto, se remarca que la relación entre El Niño y mayores lluvias no es automática y que la evolución de las precipitaciones puede variar según la interacción de distintos sistemas climáticos.
Actualmente, el Pacífico se encuentra en una fase de neutralidad, luego de una salida relativamente rápida de La Niña, mientras que se observan condiciones de mayor humedad en algunas regiones del país vinculadas al comportamiento del Atlántico.
De acuerdo con las estimaciones, hacia mediados de año podrían superarse los umbrales que definen la presencia de El Niño, aunque la confirmación definitiva requerirá monitoreo durante el invierno.
El seguimiento de estos indicadores resulta clave para la planificación de la próxima campaña agrícola, en un escenario donde las condiciones climáticas continúan siendo un factor determinante para la producción.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Favio Re - Infocampo