jueves 26 de marzo de 2026 - Edición Nº2034

Campo | 26 mar 2026

Mercado agrícola

La soja cambia de eje: la industria aceitera vuelve a traccionar el negocio exportador

11:28 |La mejora en los precios internacionales de la harina impulsa los márgenes de molienda y anticipa un giro en el esquema exportador, con menor peso del poroto y mayor protagonismo de los subproductos.


A días del inicio de la campaña 2025/26, el mercado de la soja en Argentina comienza a mostrar señales de reconfiguración. Tras un ciclo marcado por condiciones excepcionales —como la reducción temporal de retenciones—, el negocio vuelve a alinearse con su lógica histórica: más industria, menos exportación de grano sin procesar.

El punto de partida es moderado. Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) exhiben un nivel de registración sensiblemente inferior al habitual para esta altura del año. En aceite de soja, por ejemplo, apenas se anotaron 161.000 toneladas para embarques en abril, muy por debajo de los registros del ciclo anterior y del promedio de los últimos años. En harina, la tendencia es similar, con volúmenes que apenas alcanzan poco más de un tercio de lo que suele declararse.

Sin embargo, esta aparente debilidad podría revertirse en el corto plazo. Desde 2024, el sector opera con mayor frecuencia bajo el esquema de “DJ corta”, que permite registrar exportaciones con plazos de embarque más acotados. En ese contexto, se espera una aceleración en las declaraciones durante abril, en línea con el ingreso de la nueva cosecha.

Primera exportación de harina de soja sustentable desde un puerto  entrerriano | MPeI
Foto. Gobierno de Entre Ríos

En términos de oferta, las estimaciones ubican la producción entre 48 y 48,5 millones de toneladas, levemente por debajo del ciclo previo. No obstante, ese recorte podría compensarse con un mayor flujo de importaciones temporarias desde Paraguay, que ya vienen marcando niveles récord para esta época del año.

El verdadero cambio de tendencia, sin embargo, está del lado de los precios. La harina de soja mostró en las últimas semanas una suba sostenida, alcanzando valores que no se veían desde hace al menos un año. Este repunte mejora sensiblemente los márgenes de la industria aceitera, que vuelve a operar en terreno positivo.

La contracara es la exportación de poroto, cuyo negocio perdió competitividad y se mueve en márgenes negativos. El dato no es menor: explica la casi nula registración de nuevas ventas externas de grano y refuerza la expectativa de un cambio en la composición de las exportaciones.

En este escenario, resulta poco probable que se repita el volumen exportado de poroto de la campaña pasada, que había sido impulsado por condiciones impositivas excepcionales. Todo indica que los envíos volverán a niveles más cercanos a los históricos, liberando materia prima para el procesamiento local.

Este giro favorece a la industria, que podría recuperar protagonismo tras un ciclo en el que perdió participación frente a la exportación directa. A la vez, anticipa un mercado más activo en las próximas semanas, con la molienda como principal motor.

Según analiza Javier Preciado Patiño, ingeniero agrónomo y consultor en agronegocios, “si los precios internacionales se sostienen por encima de los US$ 350 por tonelada, es probable que el productor acompañe con ventas y consolide esta dinámica”.

De cara a la nueva campaña, la variable precio aparece como el principal factor de equilibrio. Pero el cambio de tendencia ya está en marcha: el complejo sojero vuelve a encontrar en la industrialización su eje estratégico, en un contexto donde el valor agregado gana terreno frente a la simple exportación de materia prima.


Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Javier Preciado Patiño - Infocampo

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