Irán comenzó a cobrar tarifas a algunos buques para permitir su paso por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, en un contexto de fuerte tensión geopolítica que ya impacta en el comercio energético global.
Según reportes internacionales, el cobro se realiza caso por caso y podría formalizarse como un esquema permanente en el futuro, lo que implicaría un cambio estructural en la operatoria de este corredor clave para el transporte de hidrocarburos.
De acuerdo con el análisis de Bloomberg, esta medida refleja cómo Irán busca capitalizar su control geográfico sobre el estrecho, forzando a las compañías y países a negociar condiciones para garantizar el tránsito de sus embarcaciones.
El estrecho de Ormuz es un punto crítico para el comercio internacional: por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, lo que lo convierte en un nodo central para la seguridad energética global.
En el marco del conflicto en Medio Oriente, Irán ha restringido el paso de buques y habilitado el tránsito solo bajo determinadas condiciones, lo que redujo drásticamente el flujo marítimo y elevó la incertidumbre en los mercados.
En este escenario, la posibilidad de pagar por un “tránsito seguro” aparece como una alternativa para algunas embarcaciones, aunque introduce costos adicionales y riesgos regulatorios.
Algunas versiones indican que los cargos podrían alcanzar cifras cercanas a los 2 millones de dólares por buque, especialmente en casos puntuales donde se negocia el paso por corredores considerados seguros.

Foto. A24
Además, desde el Parlamento iraní se impulsa una iniciativa para institucionalizar estos pagos como tasas o impuestos, bajo el argumento de que el país garantiza la seguridad del tránsito marítimo en la zona.
Este enfoque marca un cambio de lógica: de un paso internacional libre a un esquema condicionado por criterios políticos y económicos.
La medida agrega presión sobre las cadenas logísticas y energéticas, en un contexto donde ya se registran:
En paralelo, el conflicto ha obligado a muchas navieras a redefinir rutas o negociar condiciones específicas para operar, lo que incrementa la complejidad del comercio internacional.
La estrategia iraní introduce un precedente relevante en uno de los principales chokepoints del comercio global. Más allá de su alcance actual, abre interrogantes sobre:
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bloomberg