El escenario internacional atraviesa una nueva etapa de incertidumbre marcada por conflictos geopolíticos, disputas comerciales y redefiniciones en los acuerdos internacionales. Así lo señala el último informe elaborado por el equipo de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, actualizado al 5 de marzo de 2026, que analiza los principales factores que hoy influyen sobre los mercados globales.
Uno de los elementos centrales del análisis es la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que se intensificó tras el ataque estadounidense del 28 de febrero de 2026 sobre territorio iraní, el primero desde el bombardeo de instalaciones nucleares ocurrido en junio de 2025.

Foto: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca
Según el informe, la ofensiva buscó desmantelar la capacidad iraní de enriquecimiento de uranio con fines militares y se enmarca en una estrategia más amplia orientada a debilitar al gobierno de los ayatolás.
La respuesta iraní incluyó ataques con misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo Pérsico, además de un ataque contra Chipre, país miembro de la Unión Europea. En paralelo, la OTAN habría interceptado un misil iraní sobre territorio turco, lo que abre la posibilidad de activar el artículo 5 del tratado de la alianza, que contempla la defensa colectiva de sus miembros.
El conflicto generó efectos inmediatos en los mercados energéticos. Desde el inicio de las hostilidades, el precio del petróleo subió alrededor de un 12%, lo que presiona al alza al aceite de soja y podría trasladarse a distintos sectores de la economía.
Otro foco de atención es el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por Irán, por donde circulan aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo destinados principalmente a Asia. La interrupción de ese flujo representa un riesgo significativo para el comercio energético global.
El informe advierte además que el conflicto podría afectar el comercio internacional de granos hacia Oriente Medio, mientras algunas aseguradoras ya comenzaron a suspender coberturas vinculadas a riesgos bélicos.

Foto: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca
El documento también analiza el impacto de las decisiones comerciales adoptadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
En abril de 2025, el gobierno norteamericano había impuesto aranceles “recíprocos” a países con los que Estados Unidos mantenía déficit comercial, una medida conocida como el “Día de la Liberación”, respaldada en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Sin embargo, el 20 de febrero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos declaró ilegales esos aranceles al considerar que la facultad de establecer impuestos corresponde al Congreso. De mantenerse este fallo, el gobierno debería reembolsar más de US$130.000 millones cobrados en concepto de aranceles.
Tras la decisión judicial, la administración Trump aplicó una nueva tarifa general del 10%, posteriormente elevada al 15%, utilizando la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta diseñada para situaciones de emergencia económica.
Aunque países como Canadá y México podrían mantener exenciones gracias al acuerdo comercial T-MEC, persiste la incertidumbre sobre cómo estas medidas afectarán las relaciones comerciales de Estados Unidos con el resto del mundo.
Otro punto destacado del informe es el avance del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que el 27 de febrero fue aprobado por Argentina y Uruguay con pocas horas de diferencia.
Mientras tanto, el tratado continúa en discusión en el Senado de Brasil, y el Parlamento de Paraguay aún no inició su tratamiento.
Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo avanza hacia una etapa de aplicación provisional, aunque todavía resta definir el reparto de los cupos de exportación hacia el mercado europeo, un aspecto clave para productos agroindustriales como la carne vacuna.
El acuerdo contempla tres pilares principales: el comercial, orientado a la creación progresiva de una zona de libre comercio; el político, destinado a fortalecer el diálogo birregional; y el de cooperación, que establece pautas específicas para promover el intercambio económico y tecnológico.
Sin embargo, el avance del tratado generó resistencia en algunos países europeos, especialmente Francia, uno de los principales productores agrícolas del bloque, que teme impactos negativos sobre su sector agropecuario.
De acuerdo con el informe, el impacto final del acuerdo dependerá en gran medida de la cuota de exportación que logre negociar Argentina, lo que determinará el alcance de los beneficios para el sector agroindustrial nacional.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca