Las cadenas logísticas europeas continúan atravesando un contexto de ajustes operativos, congestión en terminales y cambios regulatorios que impactan en la planificación de las operaciones de comercio exterior. Así lo señala la última actualización del mercado regional difundida por Maersk, que repasa las principales condiciones operativas en puertos, transporte terrestre, carga aérea y normativa aduanera.
Según el reporte, distintos factores operativos y regulatorios siguen influyendo en los flujos logísticos del continente, lo que obliga a los operadores y cargadores a reforzar la planificación de sus operaciones y contemplar mayores tiempos de tránsito en determinados corredores.
El informe destaca que varios puertos del norte de Europa registraron interrupciones operativas asociadas a condiciones climáticas severas. Las nevadas registradas a comienzos del año generaron demoras y suspensiones temporales de operaciones en terminales de Hamburgo, Rotterdam y Amberes, lo que provocó retrasos en el movimiento de contenedores.
En particular, en el puerto de Rotterdam se registraron tiempos de espera de entre 24 y 48 horas para grandes buques portacontenedores en algunas terminales, mientras que las barcazas experimentaron demoras menores. El reporte también indica que el nivel de ocupación de patios se mantiene elevado en varios terminales, lo que incrementa el riesgo de congestión operativa.
En Amberes, algunos terminales alcanzaron niveles de utilización cercanos al 90%, lo que llevó a recomendar a los importadores retirar los contenedores con mayor rapidez para evitar demoras adicionales y costos asociados al almacenamiento.
En el segmento aéreo, Europa continúa registrando un desempeño relevante dentro del mercado global de carga aérea. El reporte señala que el crecimiento se explica principalmente por mayores volúmenes de importación y por la demanda sostenida de mercancías sensibles al tiempo.
Entre los sectores con mejor desempeño se destacan químicos y maquinaria, mientras que los envíos vinculados a tecnología muestran un crecimiento más moderado, asociado a una desaceleración de la demanda en América del Norte.
En términos de capacidad, el mercado se mantiene relativamente equilibrado, aunque parte de la flota carguera se ha reorientado hacia rutas intraeuropeas y conexiones con el continente.
El informe también señala cambios regulatorios relevantes para el comercio internacional con destino a la Unión Europea. Desde el 1 de enero de 2026 entró en su fase definitiva el Carbon Border Adjustment Mechanism (CBAM), que introduce nuevas obligaciones para determinados productos importados.
El sistema exige la compra de certificados vinculados a emisiones de carbono para importar ciertos bienes, entre ellos acero, aluminio, cemento, electricidad e hidrógeno, siempre que las operaciones superen determinados umbrales de volumen anual.
Estas modificaciones regulatorias se suman a otros cambios en los procesos aduaneros y documentales que afectan la liberación de cargas en distintos mercados europeos.
De acuerdo con la actualización del mercado europeo publicada por Maersk, la combinación de condiciones operativas en puertos, variaciones en la demanda de transporte y nuevos marcos regulatorios está incrementando la complejidad de la planificación logística en el continente.
En este contexto, el reporte señala que los cargadores deben considerar mayores tiempos de tránsito, planificación anticipada de capacidad y correcta preparación documental, especialmente ante períodos de mayor actividad comercial y eventos estacionales que impactan en los flujos de transporte.
Redacción por dataPORTUARIA