En los últimos días se registraron múltiples incidentes de seguridad marítima en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, que involucraron ataques contra buques comerciales, petroleros y también contra infraestructura portuaria en distintos puntos de la región. Diversos reportes publicados por MarineTraffic dieron cuenta de episodios que afectaron tanto a embarcaciones en navegación como a instalaciones energéticas portuarias, reflejando un aumento de la tensión en uno de los corredores marítimos más transitados del mundo.
Entre los incidentes reportados, MarineTraffic informó que dos petroleros fueron atacados mientras navegaban por el Estrecho de Ormuz, lo que provocó daños en las embarcaciones aunque no se registraron víctimas entre los tripulantes. Los ataques se produjeron durante el tránsito por el estrecho, una vía estratégica para el transporte de hidrocarburos desde el Golfo Pérsico hacia los mercados internacionales.
En otro episodio vinculado a la escalada de tensiones, MarineTraffic señaló que la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber llevado a cabo un ataque con drones contra un buque petrolero, en un contexto de creciente confrontación en la región.
La tensión también alcanzó al tráfico de contenedores. Según informó MarineTraffic, un buque portacontenedores fue impactado por un proyectil mientras navegaba por el Estrecho de Ormuz, provocando daños estructurales en el casco del barco. A pesar del impacto, la tripulación no sufrió heridas y el buque pudo continuar su navegación.
Los incidentes no se limitaron a embarcaciones en tránsito. MarineTraffic reportó que un ataque con drones dañó un tanque de almacenamiento de petróleo en el puerto de Duqm, en Omán, afectando instalaciones energéticas vinculadas a la infraestructura logística del puerto.
Otro episodio se registró en el puerto de Bahréin, donde restos de un misil impactaron contra un buque mientras se encontraba en el puerto. De acuerdo con información publicada por MarineTraffic, el incidente provocó la muerte de una persona y daños en la embarcación.
La sucesión de ataques contra buques comerciales y terminales portuarias refleja el aumento de los riesgos para la navegación en el Golfo Pérsico y particularmente en el Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave para el transporte de petróleo y gas y para el comercio internacional.
Los reportes recopilados por MarineTraffic muestran cómo la escalada de incidentes en la región está impactando directamente en la seguridad de las rutas marítimas que conectan el Golfo Pérsico con el océano Índico.