En el marco de la reciente aprobación de la Ley de Modernización Laboral, el Gobierno nacional destacó la puesta en marcha del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta orientada a promover inversiones productivas en el sector agroindustrial.
Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, el RIMI fue diseñado para complementar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y apunta especialmente a PyMEs, con un esquema de beneficios para proyectos que van desde los U$S 150.000 en microempresas hasta los U$S 9.000.000 en empresas medianas tramo 2.
El régimen prioriza inversiones vinculadas a la adquisición, elaboración, fabricación e importación de bienes muebles nuevos amortizables en el impuesto a las ganancias, así como obras destinadas a la producción.
Además, no se establecen montos mínimos para inversiones estratégicas en sistemas de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes, ampliando el alcance del beneficio para el sector agropecuario.
En materia impositiva, el esquema contempla amortización acelerada en una cuota para inversiones estratégicas y en dos cuotas para bienes muebles. También se habilita la posibilidad de computar los créditos fiscales de IVA luego de tres períodos fiscales mensuales.

La nueva legislación laboral incorpora el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones con estímulos para PyMEs del sector agropecuario. Foto: SAGyP
Entre los beneficios adicionales, se reduce la alícuota de IVA para la energía eléctrica utilizada en equipos de riego con destino agroindustrial y se introducen cambios en el sistema de valuación de hacienda para establecimientos de invernada y engorde a corral, con impacto en la determinación del impuesto a las ganancias.
La normativa también incorpora modificaciones en el régimen laboral agrario. Se redefinen los esquemas de subcontratación y cesión, estableciendo relación directa con quien registre la relación laboral y limitando la responsabilidad solidaria.
Asimismo, se amplía el período de prueba a ocho meses y se asegura la temporalidad de contratos sucesivos. Las remuneraciones mínimas fijadas por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario pasan al ámbito de la negociación colectiva, incluyendo la remuneración por rendimiento.
Otro punto relevante es la compatibilidad entre el trabajo rural temporario y prestaciones sociales, lo que permitirá mantener asignaciones familiares y otros beneficios mientras se desarrollan tareas estacionales.
Desde la cartera agropecuaria sostienen que el RIMI busca fomentar la inversión, modernizar el sistema productivo y adaptar el marco laboral a las dinámicas actuales del sector, promoviendo mayor formalización y competitividad.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Secretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca