El avance de la campaña gruesa en el área de influencia se desarrolla bajo un escenario climático desafiante, donde la ocurrencia y distribución de las precipitaciones en las próximas semanas será determinante para consolidar los rendimientos esperados. En este contexto, comenzó de manera gradual la cosecha de girasol, mientras maíz y soja transitan etapas críticas de definición productiva.
De cara al inicio formal de la cosecha, el girasol muestra un progreso incipiente y heterogéneo. En el norte de La Pampa comenzaron a levantarse los primeros lotes de siembras tempranas, aunque la mayor parte del área permanece en pie en estadios avanzados (R7–R8). Se proyecta que la cosecha se generalice dentro de los próximos 10 a 20 días.
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahia Blanca
En el norte bonaerense ya se registraron los primeros avances en lotes desecados, con rindes iniciales que oscilaron entre 28 y 39 qq/ha. La mayor proporción del área ingresaría en cosecha durante la primera semana de marzo, condicionada por la evolución de las precipitaciones.
En el centro-oeste del área de influencia se observan avances esporádicos y expectativas de rindes superiores a 20 qq/ha. En la zona centro-este, la condición está fuertemente asociada a la profundidad de los suelos: en perfiles someros se estiman rindes cercanos a 10 qq/ha, mientras que en suelos profundos el estado general es muy bueno.
En el sur bonaerense, el cultivo mantiene una buena condición y el inicio de la cosecha se proyecta hacia fines de marzo o comienzos de abril.
El maíz atraviesa el período crítico de definición de rindes con un estado general favorable, aunque con diferencias marcadas según la fecha de siembra y el régimen hídrico.
En el norte bonaerense, los planteos tempranos presentan muy buena condición, con expectativas de hasta 120 qq/ha si no se registran eventos adversos hacia el final del ciclo.
En el norte de La Pampa predominan los maíces tardíos implantados en diciembre, actualmente en floración plena o final, con buena respuesta tras las lluvias recientes.
En el centro-oeste, los maíces tempranos muestran pérdidas de potencial por déficit hídrico, mientras que los tardíos evidencian una mejora tras las precipitaciones de la última semana.
En la zona centro-este, el atraso fenológico y el riesgo de heladas tempranas generan incertidumbre sobre el llenado de granos, pese a la reciente recomposición hídrica. En el sur bonaerense, la condición general es buena, aunque con sectores puntuales de desempeño regular.
La soja transita mayoritariamente estadios reproductivos (R3 y R4), con comportamiento heterogéneo.
En el norte de La Pampa, las lluvias, aunque variables, resultaron en general suficientes para sostener una buena condición del cultivo. En el norte bonaerense, el estado es muy bueno y se proyectan rindes de hasta 48 qq/ha si las condiciones climáticas se mantienen estables.
En el centro-oeste, las precipitaciones recientes permitieron recomponer el estado general y sostener el potencial productivo.
La situación más comprometida se registra en la zona centro-este, donde la restricción hídrica provocó fallas de implantación y baja densidad de plantas, especialmente en soja de segunda. También se observa alta proporción de abortos florales en lotes de primera. La escasa disponibilidad de agua y el limitado crecimiento vegetativo restringen las posibilidades de recuperación en el corto plazo.
Durante febrero, el acumulado promedio de precipitaciones fue de 55 mm, un 18% por debajo de los valores normales para el período.
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahia Blanca
Entre el 17 y el 22 de febrero se registró una mejora en las reservas hídricas, particularmente en el noreste pampeano y el noroeste bonaerense, donde sectores que presentaban condiciones de sequía evolucionaron hacia reservas regulares.
De cara a la primera semana de marzo, se proyectan precipitaciones acumuladas de hasta 40 mm, dependiendo de la zona, con probabilidad de eventos aislados de granizo. No se prevén condiciones de “soplete”.
La evolución climática en las próximas semanas será clave para consolidar los rindes de la campaña gruesa en un contexto que combina recuperación parcial de reservas con persistente vulnerabilidad hídrica.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Bolsa de Cereales y Productos de Bahia Blanca