El precio del crudo Brent volvió a ubicarse por encima de los US$ 70 por barril en la última semana, impulsado por las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El movimiento ofrece un alivio transitorio para el sector energético argentino, particularmente para las inversiones en Vaca Muerta.
La cotización llegó a tocar los US$ 72 por barril, su nivel más alto en seis meses, y en la apertura de este martes se ubicaba en torno a los US$ 71. Se trata de un umbral considerado favorable por las principales operadoras que desarrollan hidrocarburos no convencionales en la cuenca neuquina.
En términos estructurales, el escenario que más preocupa a la industria es un Brent por debajo de los US$ 55 por barril. La Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos proyecta que el precio promedio podría ubicarse por debajo de los US$ 60 durante 2026 y 2027, producto del crecimiento de la oferta global, especialmente desde Sudamérica.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo en reiteradas oportunidades que la compañía es rentable incluso con un barril a US$ 45, aunque reconoció que a ese nivel se dificultaría el acceso a financiamiento y el ritmo de expansión.

El repunte del Brent por encima de los US$ 70 alivia el panorama para Vaca Muerta, mientras las petroleras definen inversiones ante la ampliación de capacidad exportadora y la volatilidad del mercado global. Foto: El Economista
La variable precio explica también la inclusión del sector hidrocarburífero dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), promovido por el Gobierno nacional para fortalecer nuevos desarrollos de petróleo y gas.
En el corto plazo, el repunte del Brent responde principalmente a factores geopolíticos. El mercado sigue de cerca la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán respecto al programa nuclear iraní, ante el riesgo de una escalada militar que pueda afectar el suministro global.
Sin embargo, los analistas advierten que la presión bajista podría reaparecer si se confirma el aumento sostenido de la producción mundial.
La evolución del Brent será determinante para definir el ritmo de inversión en upstream durante 2026, especialmente ante la próxima entrada en operación del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El oleoducto, de 437 kilómetros entre Neuquén y la Terminal Punta Colorada en Río Negro, contará inicialmente con una capacidad de transporte de 180.000 barriles diarios a partir de diciembre próximo. El plan de ampliación prevé escalar hasta 550.000 barriles diarios en 2027, con posibilidad técnica de alcanzar 720.000 barriles si la demanda internacional lo requiere.
Con el cuello de botella en la infraestructura de exportación prácticamente resuelto, las operadoras deberán definir cuántos equipos de perforación mantendrán activos en función del precio internacional.
En 2025, la actividad mostró cierta correlación con la cotización del Brent: cuando el precio perforó los US$ 70 en el primer trimestre, la cantidad de equipos activos en la cuenca neuquina descendió de 34 a 31 rigs.
No obstante, las mejoras en eficiencia permitieron sostener e incluso aumentar la producción. El año pasado cerró con un récord histórico de 859.500 barriles diarios en octubre, impulsado por mayores etapas de fractura —23.896 en 2025, un 34% más que en 2024— y ramas laterales de perforación que superaron los 5.000 metros en bloques como Loma Campana.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Nicolás Deza - Ecojournal