Brasil concretó en enero el primer envío comercial de sorgo a China desde 2014, luego de que el mercado asiático habilitara el ingreso del grano brasileño tras acuerdos sanitarios y comerciales firmados el año pasado.
El cargamento fue de escala limitada —equivalente a un contenedor—, lo que refleja el carácter inicial de la operación. Sin embargo, marca la reapertura formal de un canal de exportación hacia el principal importador mundial de sorgo.
La autorización se produjo en 2024, cuando las autoridades aduaneras chinas aprobaron el protocolo fitosanitario correspondiente y habilitaron a empresas brasileñas a registrar establecimientos exportadores. En ese marco, diez plantas quedaron autorizadas para enviar sorgo y derivados al mercado chino.
China concentra más del 80% del comercio global de sorgo y sus importaciones superaron los US$ 2.600 millones en el último año, lo que convierte al país en un destino estratégico para cualquier exportador.
Hasta ahora, la producción brasileña de sorgo se destinaba mayormente al mercado interno, principalmente para alimentación animal. Con la reapertura de China como destino, el sector evalúa la posibilidad de ampliar el volumen exportado en las próximas campañas.
La operación también se produce en un contexto de reconfiguración del comercio agrícola internacional, con cambios en los flujos de suministro hacia el mercado chino.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Reporte de Roberto Samora; editado en español por Javier Leira - Reuters