El embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, expuso en su primera entrevista con medios locales los lineamientos centrales de su gestión, orientados a profundizar la relación bilateral en comercio, puertos, seguridad e inversión.
Según explicó, el objetivo es consolidar los 200 años de relación entre ambos países como una base para fortalecer el vínculo político, comercial y estratégico. En ese marco, indicó que el Perú es considerado un socio clave dentro de la Política de Seguridad Nacional estadounidense, que prioriza al Hemisferio Occidental.
Navarro destacó que desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio el intercambio comercial entre ambos países se ha triplicado. Señaló que la estrategia estadounidense incluye reforzar la relación entre puertos de ambos países, con especial interés en vincular terminales de California, Louisiana y Miami con puertos peruanos.
Mencionó inversiones en el Puerto del Callao orientadas a modernizar su infraestructura y ampliar su capacidad operativa, así como la presencia estadounidense en Paita —con vínculos con el puerto de Hueneme, en California— y en Matarani.
Respecto a la modernización de la Base Naval del Callao, por US$ 1.500 millones, precisó que se trata de una inversión peruana que contará con asistencia técnica de Estados Unidos.
En relación con los aranceles, el embajador sostuvo que son una herramienta del presidente Donald Trump destinada a equilibrar condiciones comerciales frente a abusos de algunos países y aclaró que no están dirigidos al Perú.
Recordó que el TLC, vigente desde hace 16 años, ha permitido liberar 100 productos agrícolas y señaló que el diálogo bilateral es fluido, con posibilidad de optimizar el acuerdo en función de una ecuación equilibrada para ambas partes.
Consultado sobre el Puerto de Chancay, Navarro cuestionó decisiones judiciales que, a su entender, limitan el rol de los reguladores. Señaló que Estados Unidos comercia con China, pero que no entregaría activos considerados críticos —como puertos, redes eléctricas o ferrocarriles— a un país extranjero.
Sostuvo que Estados Unidos no solicitaría a un socio estratégico la cesión de soberanía en proyectos de infraestructura y manifestó su posición respecto al precedente que, según indicó, podría generarse en este caso.
Sobre la posible venta de aviones F-16 al Perú, indicó que aún no existe una decisión final. Señaló que hay distintas alternativas disponibles y destacó el vínculo histórico en materia de cooperación en seguridad entre ambos países.
Indicó que el esquema de inversión estadounidense difiere del modelo de Gobierno a Gobierno y subrayó la importancia de reglas claras, transparencia y estabilidad jurídica para atraer capital.
En el plano político, afirmó que Estados Unidos no intervendrá en asuntos internos del Perú, aunque destacó la relevancia de la estabilidad institucional para sostener el flujo de inversiones.
Reiteró que el fortalecimiento de la relación portuaria entre ambos países, la ampliación del comercio bilateral y la promoción de inversiones serán ejes centrales de su gestión en Lima.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Cosas PE