La falta de lluvias durante enero generó un fuerte ajuste en las proyecciones de la cosecha gruesa en Córdoba. Según las estimaciones difundidas, la provincia registraría una merma cercana a 3 millones de toneladas respecto de las previsiones iniciales para la campaña 2025/26.
El período de déficit hídrico coincidió con fases determinantes del desarrollo de los cultivos, especialmente en maíz temprano y soja de primera, cuando se define el potencial de rendimiento. Las altas temperaturas, combinadas con la escasa reposición de humedad en los perfiles, profundizaron el estrés de las plantas.
El maíz temprano fue el cultivo que evidenció el mayor impacto. Implantado en buena parte del territorio provincial durante la primavera, atravesó su etapa reproductiva en un contexto de lluvias insuficientes.

Fuente: Infocampo - Bolsa de Cereales de Córdoba
La combinación de estrés térmico e hídrico afectó el llenado de granos y redujo los rindes esperados. En numerosos lotes, la caída en la productividad obligó a revisar los cálculos de producción provincial.
En soja, el efecto fue más heterogéneo. Los lotes sembrados en fechas tempranas también sintieron el impacto del déficit hídrico en momentos clave de floración y formación de vainas.
En cambio, los planteos de segunda o aquellos con mayor disponibilidad de humedad residual lograron sostener mejores condiciones, aunque igualmente se observan recortes respecto de las expectativas iniciales.

Fuente: Infocampo - Bolsa de Cereales de Córdoba
El recorte estimado de 3 millones de toneladas modifica el escenario productivo de la provincia, uno de los principales polos agrícolas del país. La reducción implica menor volumen disponible para comercialización y afecta la proyección de ingresos del sector.
La magnitud del ajuste refleja la sensibilidad de la campaña gruesa a eventos climáticos concentrados en etapas críticas del ciclo agrícola.
Si bien durante febrero se registraron lluvias en distintas zonas de Córdoba, los técnicos advierten que parte del daño ya es irreversible, especialmente en maíz temprano.
La evolución final de la campaña dependerá de las condiciones climáticas en las próximas semanas, particularmente para los cultivos que aún se encuentran en etapas susceptibles de recuperación parcial.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Infocampo - Bolsa de Cereales de Córdoba