La Casa Blanca presentó en febrero de 2026 el “America’s Maritime Action Plan” (MAP), una hoja de ruta destinada a restaurar la capacidad de construcción naval, ampliar la flota comercial con bandera estadounidense y fortalecer la Base Industrial Marítima (MIB).
El documento fue elaborado en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14269, firmada el 9 de abril de 2025, titulada “Restoring America’s Maritime Dominance”, y fue desarrollado por el Secretario de Estado, el Asistente del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional y el Director de la Oficina de Gestión y Presupuesto, en coordinación con distintas agencias federales.
El plan parte de un diagnóstico concreto: actualmente, menos del 1% de los nuevos buques comerciales del mundo se construyen en Estados Unidos, y el país cuenta con solo 66 astilleros en total, de los cuales ocho pueden construir embarcaciones de más de 400 pies de eslora.
El MAP se estructura en cuatro pilares principales:
Reconstruir la capacidad de construcción naval estadounidense
Reformar la educación y capacitación de la fuerza laboral marítima
Proteger la Base Industrial Marítima
Fortalecer la seguridad nacional, económica y la resiliencia industrial.
El primer pilar propone modernizar astilleros, ampliar infraestructura portuaria, fortalecer cadenas de suministro y generar señales de demanda estables mediante contratos multianuales y reformas en los procesos de adquisición federal.
Entre las medidas planteadas se incluyen incentivos financieros, ampliación del programa de financiamiento Title XI, creación de zonas denominadas Maritime Prosperity Zones, y la posibilidad de establecer un arancel o tasa universal a buques construidos en el extranjero que ingresen a puertos estadounidenses.
El segundo pilar aborda la reducción del número de marinos mercantes y la necesidad de ampliar la flota bajo bandera estadounidense. El plan propone modernizar el sistema de acreditación de marinos, expandir la capacitación en academias marítimas estatales y federales, fortalecer la U.S. Merchant Marine Academy y crear incentivos para reclutamiento y retención.
También contempla programas de transición militar a marino mercante (Military-to-Mariner), expansión de centros de excelencia y simplificación regulatoria en procesos de certificación.
El tercer pilar introduce medidas para reforzar la preferencia por buques construidos, tripulados y abanderados en Estados Unidos en el transporte de cargas gubernamentales e internacionales.
Entre las propuestas figura la creación de un Land Port Maintenance Tax, equivalente al Harbor Maintenance Fee aplicado en puertos marítimos, y acciones derivadas de la investigación de la USTR sobre la estrategia de China en los sectores marítimo y de construcción naval.
El cuarto pilar vincula directamente la política marítima con la seguridad nacional. El plan propone:
Establecer una Strategic Commercial Fleet (SCF) compuesta por buques construidos en Estados Unidos.
Crear un Maritime Security Trust Fund (MSTF) como mecanismo de financiamiento estable.
Priorizar sistemas robóticos y autónomos.
Desarrollar una estrategia específica para la seguridad de las vías marítimas del Ártico.
Recapitalizar la flota de reserva (Ready Reserve Force).
El documento sostiene que la capacidad marítima es esencial para la logística militar, la continuidad del comercio internacional y la resiliencia industrial en escenarios de conflicto.
El MAP prevé el envío al Congreso de un paquete legislativo alineado con el Presupuesto Presidencial 2027, que incluirá propuestas para fortalecer incentivos a la construcción naval, establecer el fondo fiduciario marítimo y ampliar programas de financiamiento e inversión privada.
Asimismo, se impulsa una agenda de desregulación orientada a simplificar procesos de inspección, certificación, permisos ambientales y actualización normativa para incorporar buques autónomos.
En su conclusión, el documento sostiene que el poder marítimo ha sido históricamente un componente central del liderazgo global estadounidense y que la ejecución coordinada de este plan permitirá restablecer esa posición mediante inversión, reformas regulatorias y expansión industrial.
El plan define la política marítima como un instrumento simultáneo de seguridad nacional y competitividad económica, con un enfoque integral que articula industria, comercio, defensa y tecnología.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: The White House