La Organización Marítima Internacional (OMI), organismo especializado de las Naciones Unidas encargado de la seguridad del transporte marítimo y de la prevención de la contaminación por los buques , anunció que el Convenio de las Naciones Unidas sobre los Efectos Internacionales de las Ventas Judiciales de Buques —conocido como Convenio de Pekín— entró en vigor el 17 de febrero de 2026.
El instrumento, adoptado originalmente en 2022, crea un marco armonizado y simplificado para reconocer ventas judiciales de buques a través de fronteras, lo cual apunta a reforzar la seguridad jurídica en las transacciones internacionales de embarcaciones.
El Convenio de Pekín establece un sistema uniforme para que una venta judicial realizada legalmente en un Estado parte sea reconocida igualmente por las demás jurisdicciones que hayan ratificado el tratado. Esto permite al comprador obtener un título limpio de propiedad, libre de reclamaciones de acreedores previos o advertencias legales que puedan derivarse de diferentes regímenes nacionales que antes regían estas operaciones.
Antes de su entrada en vigor, las ventas judiciales de buques estaban sujetas a las leyes internas de cada país, lo que generaba variabilidad en procedimientos y riesgos de futuros conflictos jurídicos en la compraventa transnacional. El nuevo Convenio busca eliminar esa incertidumbre y, con ello, facilitar un comercio marítimo internacional más fluido y seguro.
La OMI actúa como depositaria de los instrumentos internacionales suscritos bajo su mecanismo, lo que incluye la disponibilidad de textos y certificados de partes contratantes a través de su plataforma de información marítima integrada (GISIS).
Con la vigencia de este tratado, se espera que las transacciones de buques adjudicados en procedimientos judiciales sean más predecibles para armadores, financieros y demás operadores del sector, reduciendo riesgos legales que hasta ahora podían afectar el precio, la financiación y la transmisión misma del título de propiedad en operaciones internacionales.
La entrada en vigor del Convenio de Pekín se suma a otras iniciativas de la OMI orientadas a fortalecer la seguridad jurídica y operativa del transporte marítimo, en un contexto donde las normas internacionales adquieren relevancia creciente tanto en seguridad como en comercio global.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Organización Marítima Internacional