Maersk encuadra la logística en América Latina como un entorno “único y dinámico” en el que convergen diversos actores, múltiples entregas y geografías expansivas, lo que incrementa la complejidad operativa.
Según el update, esa complejidad se potencia por la necesidad de coordinar operaciones en múltiples países, con marcos normativos distintos, regímenes aduaneros diferentes y una infraestructura con niveles de madurez dispares, además de largas distancias terrestres que impactan en plazos de entrega.
El documento plantea una coordinación más integrada, donde planificación, ejecución y documentación dejan de funcionar por “silos” y pasan a conectarse en un esquema end-to-end, apoyado en datos en tiempo real y flujos de trabajo estandarizados.
La idea central es que la información se comparta y se actualice de forma consistente entre sistemas y socios, para que cada etapa alimente a la siguiente y se reduzca la dependencia de actualizaciones manuales.
En un esquema coordinado e integrado, procesos que antes se gestionaban con información fragmentada pasan a estar conectados: actualización de inventarios, disparo de tareas de picking y packing, programación dinámica de rutas de transporte, generación sincronizada de documentos fiscales y logísticos, y seguimiento de entregas en tiempo real.
En esa lógica, la coordinación anticipada busca mejorar la consistencia del proceso y reducir fricciones entre etapas, especialmente cuando intervienen múltiples prestadores o nodos operativos
Al alinear datos, procesos y socios, se puede mejorar el control y la previsibilidad incluso cuando cambian las condiciones externas.
Entre los beneficios que destaca se incluyen: menos intervención manual, menos errores por estandarización y automatización, mayor visibilidad integral para la toma de decisiones y respuestas más rápidas ante desvíos o interrupciones.
Redacción por dataPORTUARIA
Fuente: Maersk