El proceso de integración regional del Mercosur sumó un nuevo capítulo: el 9 de febrero de 2026 entró en vigor para Argentina y Brasil el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio del MERCOSUR (Decisión CMC 29/19), un instrumento que —según explicó Aduana News— fue bautizado como “AFC PLUS” por su alcance más exigente respecto del estándar global de la OMC.
De acuerdo con el artículo, el acuerdo apunta a simplificar y agilizar los procedimientos de importación, exportación y tránsito dentro del bloque. Se inspira en el TFA de la OMC y, al mismo tiempo, agrega una “capa regional” de obligaciones: transparencia mediante publicación online, gestión de riesgo, ventanillas únicas, cooperación fronteriza y otros lineamientos operativos.
Entre los datos más concretos, el texto destaca que el esquema promueve el despacho de mercaderías en 12 horas hábiles para canal verde, y 48 horas hábiles para canal naranja y rojo. El objetivo, según el mismo informe, es recortar costos que —cita mediante— “pueden representar hasta un 14% del valor del comercio en países de ingresos medios” (atribuido a la OCDE).
El diferencial institucional aparece en el mecanismo de vigencia. Aduana News remarca que el Artículo 21 introduce un esquema de entrada en vigor parcial y escalonada, que rompe con la lógica del Protocolo de Ouro Preto. En lugar de exigir simultaneidad plena, el AFC PLUS establece que rige 60 días después del depósito del segundo instrumento, y que quienes ratifiquen más tarde activan su propio plazo individual.
En esa cronología, Brasil aprobó el acuerdo mediante el Decreto Legislativo N° 98/2023 y depositó el 11 de octubre de 2024. Argentina, tras la Ley 27.766, depositó el 11 de diciembre de 2025. Al tratarse del segundo depósito, la cuenta regresiva desembocó en la fecha clave: 9 de febrero de 2026, con vigencia para ambos países.
El artículo subraya además que facilitar no equivale a aflojar controles. En palabras del texto: “Facilitación no implica disminuir controles”, y plantea que el desafío es hacerlos “inteligentes y eficientes”, concentrando recursos donde el riesgo es real y preservando el flujo del comercio lícito. Para argumentarlo, recurre a la idea del «justo medio» de Aristóteles y al equilibrio entre exceso y defecto aplicado a la gestión aduanera.
En cuanto a implicancias para operadores, Aduana News menciona: dictámenes anticipados vinculantes (en clasificación y origen, y con impulso a valoración), interoperabilidad e intercambio de datos en ventanilla única con resguardo de confidencialidad, controles basados en perfiles de riesgo, coordinación entre autoridades en pasos fronterizos, uso del Estudio de Tiempos de Libramiento y del Modelo de Datos de la OMA, digitalización (“aduanas sin papeles”) y expansión de programas OEA con beneficios operativos.
La nota concluye que el desafío inmediato para Argentina y Brasil será convertir ese “software normativo” en resultados tangibles en frontera y logística, con inversiones en infraestructura, sistemas informáticos coordinados y capacitación, citando corredores y pasos relevantes del Mercosur.
Redacción por dataPORTUARIA