miércoles 04 de febrero de 2026 - Edición Nº1984

Puertos | 4 feb 2026

Puertos, finanzas y geopolítica

Moody’s analizó el fallo portuario en Panamá y la Cancillería respondió a las advertencias de China

16:21 |La anulación de la concesión de Panama Ports Company no tendría impacto inmediato en la calificación crediticia del país, según Moody’s, aunque el arbitraje internacional y la reacción de China mantienen el caso bajo atenta observación global.


La decisión de la Corte Suprema de Justicia de Panamá de anular el contrato de concesión de Panama Ports Company (PPC) continúa generando repercusiones en los planos económico, financiero, diplomático y geopolítico, mientras organismos internacionales, agencias calificadoras y gobiernos extranjeros evalúan el alcance del fallo.

En ese contexto, Moody’s Ratings señaló que, en el corto plazo, la declaratoria de inconstitucionalidad del contrato no impacta de manera directa en la estabilidad financiera ni en la calificación crediticia soberana de Panamá. No obstante, la agencia advirtió sobre los riesgos asociados al arbitraje internacional iniciado por la empresa concesionaria.

En un informe reciente, Moody’s indicó que la anulación del contrato con PPC no afecta de forma inmediata la capacidad del Estado panameño para cumplir con sus compromisos financieros. Actualmente, Panamá mantiene una calificación soberana Baa3 con perspectiva negativa, dentro del grado de inversión, respaldada por su historial de crecimiento, estabilidad macroeconómica y su rol estratégico como hub logístico regional.

Sin embargo, la calificadora subrayó que el anuncio de arbitraje internacional por parte de PPC constituye un pasivo contingente, que podría derivar en implicancias fiscales futuras, dependiendo del desarrollo y desenlace del proceso jurídico. Según advirtió, eventuales reclamaciones millonarias obligarían al Estado a contemplar impactos sobre su balance financiero.

Mientras tanto, los puertos de Balboa y Cristóbal continúan operando bajo un plan de transición, a la espera de definiciones sobre el futuro del esquema concesionario. PPC informó que recurrirá a mecanismos internacionales de resolución de controversias, con el objetivo de reclamar una indemnización de amplio alcance, al considerar que la anulación vulnera acuerdos contractuales y compromisos de inversión.

La empresa sostiene que operó legalmente durante casi tres décadas y que el fallo responde a una acción dirigida específicamente en su contra, argumento que será presentado ante instancias judiciales internacionales.

Escalada diplomática y respuesta oficial

El conflicto adquirió un fuerte tono diplomático tras las declaraciones de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado chino, que calificó la decisión panameña como “absurda”, “ridícula” y contraria al Estado de derecho. El organismo asiático advirtió sobre posibles consecuencias políticas y económicas, e incluso instó a empresas hongkonesas a revisar sus inversiones en Panamá.

Frente a estas advertencias, el presidente José Raúl Mulino rechazó enérgicamente las críticas y defendió la independencia del Órgano Judicial, reiterando que Panamá es un Estado de Derecho, con plena separación de poderes, y que las decisiones judiciales no responden a presiones externas ni a intereses geopolíticos.

El movimiento de contenedores en los puertos de Panamá creció un 3,6 % en 2025, en relación al año anterior, y llegó a 9.915.357 TEUs o unidades equivalentes a 20 pies, según las cifras preliminares de la Autoridad Marítima panameña (AMP).
La anulación de la concesión portuaria generó tensión diplomática con China y respuestas oficiales del Gobierno panameño.

La Cancillería panameña respaldó esta postura a través de un comunicado oficial, en el que enfatizó que el país actúa conforme a su orden constitucional, respeta sus compromisos internacionales y mantiene un entorno de seguridad jurídica para los inversionistas. El Ministerio de Relaciones Exteriores fue enfático al señalar que Panamá no acepta amenazas ni condicionamientos externos sobre decisiones adoptadas por sus instituciones.

Los fundamentos del fallo y el trasfondo internacional

El fallo de la Corte Suprema declaró inconstitucional el contrato firmado en 1997 entre el Estado panameño y PPC para la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal. La sentencia se apoyó en cuestionamientos al proceso de concesión, deficiencias en las renovaciones contractuales y presuntas irregularidades detectadas en auditorías oficiales presentadas por la Contraloría General.

Según el máximo tribunal, el contrato no cumplía plenamente con los requisitos constitucionales aplicables a concesiones públicas. Además, se señalaron debilidades en los mecanismos de supervisión estatal y en los procesos de equiparación, temas que habían sido objeto de debate durante años.

El caso también se vincula con una operación internacional anunciada en 2025, cuando CK Hutchison acordó vender sus activos portuarios a un consorcio liderado por BlackRock, en una transacción valuada en más de 22.000 millones de dólares. Esa negociación quedó congelada en medio de tensiones entre China y Estados Unidos por el control de infraestructuras estratégicas, particularmente en zonas cercanas al Canal de Panamá.

Desde Washington, autoridades estadounidenses habían manifestado preocupación por la presencia de empresas vinculadas a China en áreas estratégicas, alegando riesgos para la seguridad nacional.

Seguimiento financiero y clima de inversión

Moody’s destacó también que la fortaleza del sistema financiero panameño, la dolarización de la economía y el papel del país como centro logístico regional continúan siendo factores positivos para su calificación. No obstante, advirtió que la evolución del arbitraje y el manejo institucional del conflicto serán determinantes en futuras revisiones soberanas.

China tilda de Puertos, finanzas y geopolítica se entrecruzan en el caso Panamá Ports, bajo seguimiento de calificadoras e inversores internacionales.

La agencia señaló que el impacto final dependerá de la duración, alcance y resultado del proceso arbitral. Un fallo adverso podría traducirse en mayores presiones fiscales, mientras que una resolución favorable o negociada reduciría significativamente los riesgos.

Por su parte, la Cancillería reiteró que Panamá continuará informando a socios comerciales, inversionistas y organismos internacionales sobre la evolución del proceso, con el objetivo de preservar la transparencia y evitar interpretaciones erróneas sobre el entorno jurídico del país.

Finalmente, el Gobierno panameño aseguró que seguirá promoviendo un ambiente estable para la inversión extranjera, basado en reglas claras, seguridad jurídica y respeto al Estado de derecho, aun en medio de controversias de alto impacto internacional.


Redacción por dataPORTUARIA

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