Las cancelaciones de viajes marítimos alcanzarán 103 salidas en blanco durante las próximas cuatro semanas, sobre un total de 704 zarpes programados, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la consultora Drewry. En promedio, se estima que el 85% de los buques iniciará sus itinerarios según lo previsto.
El informe señala que, entre la semana 6 (del 2 al 8 de febrero) y la semana 10 (del 2 al 8 de marzo), las principales rutas del comercio marítimo internacional —Transpacífico, Transatlántico y Asia–Norte de Europa y Mediterráneo— concentrarán cancelaciones equivalentes al 15% del total de las salidas anunciadas.
Según el desglose por corredor, la mayor proporción de cancelaciones se registra en la ruta Transpacífico hacia el este, que acumula el 59% de las salidas en blanco previstas. Le siguen los servicios Asia–Europa y Mediterráneo, con el 33%, y el Transatlántico hacia el oeste, con el 8% restante.
En paralelo, el reporte advierte que, una vez finalizado el impulso de demanda previo a las fiestas, las tarifas de flete continúan en descenso. El World Container Index de Drewry registró una caída intersemanal del 5%, ubicándose en USD 2.107 por contenedor de 40 pies al 29 de enero. Las rutas Transpacífico y Asia–Europa/Mediterráneo retrocedieron un 6%, mientras que los corredores transatlánticos mostraron una leve suba del 2%, reflejando un escenario de volúmenes más débiles y pedidos más cautelosos tras la carga anticipada de meses anteriores.
Desde la consultora indicaron que, si bien los blank sailings se incrementaron, la oferta de capacidad continúa siendo elevada. Durante enero se contabilizaron 57 cancelaciones, pero aun así la capacidad efectiva creció un 5% mensual. Para febrero se proyecta un mayor número de suspensiones, aunque la capacidad total se mantiene aproximadamente un 12% por encima de los niveles del año pasado, lo que sostiene la presión bajista sobre las tarifas, de acuerdo con Drewry.
El informe también identifica factores de volatilidad adicionales, como interrupciones climáticas en Estados Unidos y el Atlántico Norte, riesgos laborales en el norte de Europa y la incertidumbre en torno a un eventual retorno de los servicios por el Canal de Suez en reemplazo de la ruta del Cabo de Buena Esperanza. No obstante, la consultora aclaró que estos elementos aún no compensan el impacto del exceso de capacidad disponible.
En este contexto, Drewry recomendó a los cargadores priorizar la planificación operativa por sobre el precio, manteniendo rutas flexibles, plazos de entrega realistas y una adecuada visibilidad de los riesgos.
Redacción por dataPORTUARIA