lunes 02 de febrero de 2026 - Edición Nº1982

Informes | 30 ene 2026

Agroindustria y valor agregado

La industria aceitera argentina alcanzó en 2025 el mayor nivel histórico de molienda de oleaginosas

El procesamiento total llegó a 47,6 millones de toneladas, impulsado por una sólida oferta de soja y un fuerte repunte del girasol, con la menor capacidad ociosa desde 2011.


La industria aceitera argentina cerró el año 2025 con un récord histórico en el procesamiento de oleaginosas, al industrializar un total de 47,64 millones de toneladas (Mt), el mayor volumen registrado hasta el momento. El desempeño estuvo respaldado por una buena disponibilidad de soja y girasol y se tradujo en el nivel más bajo de capacidad ociosa desde 2011, según un informe elaborado por Bruno Ferrari, Emilce Terré y Julio Calzada para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El total procesado en 2025 se compuso de 42,63 Mt de soja, 4,63 Mt de girasol y 0,38 Mt correspondientes a otras oleaginosas. En el caso de la soja, el volumen industrializado fue el segundo más alto de la historia, solo superado por el registro de 2016, cuando se alcanzaron 44,48 Mt. En tanto, la molienda de girasol mostró un salto significativo, al ubicarse en su nivel más elevado desde el año 2000 y resultar 68 % superior al volumen procesado en 2016, destacó la Bolsa de Comercio de Rosario.

Desde una perspectiva histórica, el informe de la BCR señala que la industrialización de oleaginosas en Argentina pasó de niveles cercanos a 2 Mt anuales en las décadas de 1960 y 1970, con predominio del girasol, a un proceso de crecimiento acelerado a partir de la incorporación de la soja. Hacia 1984, este cultivo asumió el liderazgo en términos de volumen procesado y se convirtió en el principal motor de inversión en infraestructura industrial, permitiendo una expansión sostenida de la capacidad de molienda.


El procesamiento total llegó a 47,6 millones de toneladas, con la menor capacidad ociosa desde 2011. Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

Entre mediados de la década de 1970 y 2011, el procesamiento anual mostró un crecimiento exponencial. En los años ochenta, el crush aumentó 222 %, alcanzando 10,8 Mt en 1990, para luego duplicarse nuevamente en la década siguiente hasta 22,36 Mt en el año 2000. Durante los años 2000, el volumen procesado creció otro 78 %, llegando a 39,89 Mt, y en 2011 se alcanzaron 41,25 Mt, de acuerdo con los registros históricos analizados por la BCR.

A partir de ese período comenzaron a evidenciarse limitaciones para sostener el ritmo de crecimiento, con una caída acumulada del 2 % entre 2010 y 2020. El máximo previo al actual récord se había registrado en 2016, con 47,55 Mt, marca que recién fue superada en 2025, detalló el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El nuevo máximo de molienda fue posible gracias a un alto nivel de oferta total de oleaginosas. Según datos homogéneos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) citados por la BCR, la oferta combinada de las principales oleaginosas alcanzó 73,69 Mt en la campaña 2024/25, el tercer valor más alto de la historia. Al descontar las exportaciones sin procesar, la oferta neta disponible para industrializar se ubicó en 59,64 Mt, en línea con el promedio de la última década.

El informe también remarca que el estancamiento de la molienda en la última década está directamente relacionado con las dificultades para expandir de manera sostenida la producción doméstica de oleaginosas. En ese contexto, las importaciones temporarias de soja desde países vecinos adquirieron un rol creciente: mientras que hacia 2010 eran prácticamente inexistentes, en los últimos años oscilaron entre 4 y 10 Mt, con un promedio de 6,7 Mt en el último lustro, indicó la Bolsa de Comercio de Rosario.


La industria aceitera argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de molienda de oleaginosas. Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

En términos de eficiencia industrial, el procesamiento de 47,64 Mt en 2025 implicó una capacidad ociosa estimada del 28,2 %, el nivel más bajo desde 2011. Desde una mirada estructural, la BCR subrayó que, si bien la expansión de la infraestructura industrial se desaceleró en los últimos años, existe margen para incrementar el procesamiento con la capacidad instalada actual, siempre que crezca la oferta de materias primas, ya sea por producción local o mediante importaciones, aprovechando además la escala promedio de las plantas argentinas, que constituye un factor de competitividad clave frente a otros países productores.


Redacción por dataPORTUARIA

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